La abolición
de la esclavitud
y el mundo hispano
Diario de la
Marina

Esta
fotografía de un recorte de periódico cubano pertenece al Diario de
la Marina del 3 de febrero de 1846 (año 3, número 34, página 4),
pero podría haberse tomado de cualquier otro periódico de su época. El
primer anuncio, “se vende, recién parida, con abundante leche...”
ofende doblemente a nuestra sensibilidad actual por las implicaciones implícitas
en él. En las ventas, como señala Castelar, los esclavos son meros
objetos, por lo que los lazos familiares son irrelevantes; sólo cuenta el
número, la edad, la condición física: “Se venden NUEVE NEGROS y una
negra, de varias edades, robustos y propios para lo que quieran
aplicarlos, se dan en proporción llevándolos todos. Calzada de Galeano,
panadería de la Victoria, extramuros” (Año 1,número 169, miércoles
18 de setiembre de 1884, página 4).
También
era frecuente leer anuncios reclamando a un esclavo fugado. El siguiente
anuncio refleja las imágenes de los grabados de la época que se han
conservado:
“Se ha fugado de la calle de Dragones, casa conocida por el Tivoli, el
NEGRO Francisco Lucomí, de
estatura baja y trabado, lleva calzón de
coleta azul, camisa blanca y sobrero de paja más que usado, tiene una
cicatriz en el lado derecho del pescuezo; al que lo entregue se le abonará
la captura, y al que lo abrigare se le hará responsable de los daños y
perjuicios” (año 3, número 96, miércoles 8 de abril de 1846, página
4).
© José Luis Gómez-Martínez
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