Dos caminos ante la pobreza:
Los padres Gabriel y Néstor en la novela Nicodemus
Steven Casadont
Conclusiones
Nuestro objetivo en este estudio, ha sido mostrar que la novela
Nicodemus anticipó los grandes trabajos
en el campo de la teología de la liberación, no sólo por su presentación
del debate teológico de la época, sino también, por sus conclusiones
sobre la manera en que la Iglesia debe poner en práctica el llamado de
Juan XXIII: que la Iglesia muestre preferencia por
los pobres. En el primer capítulo, “Huérfanos”,
indicamos los paralelos entre Nicodemus y el debate teológico que
tuvo lugar en los años después de la Conferencia
Episcopal de Medellín en 1968. Las preocupaciones de los curas del
grupo Nicodemus se adelantan a aquellas
expresadas en Los Documentos de Medellín y en los trabajos de los
teólogos de la liberación: la carencia de una doctrina eclesiástica para
guiar a los cleros que querían solidarizarse con los pobres; una
jerarquía eclesiástica ligada al orden establecido y con poco contacto
con el pueblo pobre; la naturaleza política de la Iglesia como
institución social; el enfoque exagerado en las apariencias externas por
parte de la Iglesia y la percepción de ella como una institución rica;
la estructura eclesiástica que no permite a los que están más en
contacto con los pobres, tener una voz representativa en la Iglesia; y
la resistencia del orden establecido dentro de la Iglesia a los cambios
propuestos en el Vaticano II. En este
trabajo hemos tratado de
destacar
los temas que Canal Ramírez presenta y
colocarlos en el contexto del mundo real que desea proyectar
Nicodemus, para resaltar la manera en que la novela anticipa,
temáticamente, los temas que serían claves al desarrollo de la
teología de la liberación.
En
el segundo capítulo, “Gabriel”, hacemos un
análisis del personaje de Gabriel y de su decisión de hacerse laico para
seguir una senda violenta en su compromiso con los oprimidos. Ya que
Gabriel dialoga extensamente con los grupos políticos izquierdistas,
empezamos el capítulo con la relectura de la Biblia hecha por los
teólogos, en la cual señalaron el contenido político inherente a ella.
Al sacar los temas de la liberación (del libro de Éxodo) y la naturaleza
política de la vida de Jesús, los teólogos preparaban el camino para una
nueva Iglesia que reconociera la necesidad de asumir un papel más activo
en la defensa de los latinoamericanos pobres. Repasamos a las semejanzas
entre el marxismo y la cristiandad, notando que algunos teólogos las
hallaban compatibles hasta cierto punto, pero opinaron que el marxismo
tenía sus limitaciones en el contexto del mundo cristiano. Los teólogos
de la liberación, y el padre Néstor dialogan con el marxismo, pero nos
advierten del peligro de ser manipulados por estos grupos. En el fin del
capítulo, señalamos la manera en que Gustavo
Gutiérrez, Los Documentos de Medellín
y Nicodemus rechazan la opción violenta de Gabriel. Los tres
expresan simpatías para el uso de la violencia justa, pero
claramente condenan la idea de que un cura la use para defender a los
pobres.
En
el tercer capítulo, “Néstor”, indicamos que
Néstor y el grupo Nicodemus ponen sus
esperanzas en una revolución cristiana, en la que, a través de una
renovación eclesiástica, la Iglesia actúa como líder en la
reconstrucción de la sociedad latinoamericana. Resaltamos la ineficacia
de Gabriel como guerrillero laico, en contraste con la posición poderosa
que Néstor alcanza como director del grupo Acción
Católica. Por no haber perdido el enfoque en su trabajo como
sacerdote y por el hecho de mantener su misión enraizada en el Evangelio,
ambos Los Documentos de Medellín y Gustavo Gutiérrez
aprueban la manera en que Néstor se solidariza con los oprimidos. Canal
Ramírez nos muestra que la impulsividad romántica de Gabriel le ha hecho
perder su camino verdadero como sacerdote, y que él comparte la vida
guerrillera con un grupo de criminales que se motivan por intereses
personales y no con la visión de la construcción de una sociedad más
humana.
En
el último capítulo, “Freire”, hacemos una
análisis de estos dos curas a través de Paulo
Freire y su libro, “Pedagogía del oprimido”.
Freire condena el sistema vertical de liderazgo que emplea Gabriel,
insistiendo que los líderes revolucionarios trabajan con los
oprimidos y no para ellos. Su programa de concientización
requiere que los oprimidos se desarrollen como personas para liberarse
psicológicamente del sistema opresor, para que, al triunfar la
revolución, no se vuelvan nuevos opresores. Al guiar a sus seguidores
desde arriba, Gabriel no les permite anunciar su propia liberación, ni
les facilita la orientación para liberarse psicológicamente.
Señalamos que el trabajo de Néstor está en concordancia con los
preceptos de Freire por dejar a los jóvenes concientizarse por su propia
voluntad; no es el caso de un líder imponiendo su visión de la
revolución a su gente. Cuando acontece la revolución, son los miembros
de la Acción Católica quienes serán preparados psicológicamente para
participar en la nueva sociedad, gracias a su enfoque previo en la
reflexión sobre las enseñanzas bíblicas proveídas por Néstor; el padre
Gabriel tiene que satisfacerse con su destino de “bandera revolucionaria”.
Aunque se podría leer este trabajo simplemente como un estudio histórico,
los temas que presentamos no carecen de relevancia al mundo actual. La
situación socio-económica latinoamericana, que motiva a los curas a
solidarizarse con el pueblo pobre en el mundo no tan ficticio de
Nicodemus, no ha cambiado significativamente en los últimos
treinta y siete años. La mayoría de este estudio fue escrito en Perú,
donde la pobreza extrema de las masas sigue siendo la plaga más seria
que la sociedad peruana encara. Con el salario mínimo siendo menos que
$150 por mes, y muchos ganando menos todavía, estaríamos equivocados en
decir que el estado de los pobres ha mejorado mucho desde el tiempo de
Nicodemus.
Aunque la Iglesia católica ha perdido terreno ante otras religiones en
los últimos años, ella mantiene su posición poderosa dentro de la
sociedad, por lo menos acá en Perú. Las estrechas relaciones entre
la Iglesia y el estado continúan siendo igual,
y su nivel de infiltración en todos niveles de la
vida social de los peruanos la hace, todavía, la institución social
más poderosa en la sociedad.
Lo
que ha cambiado durante los años es la fuerza del movimiento radical
dentro de la Iglesia. El mayor oponente a la teología de la liberación,
el Cardenal Joseph Ratzinger, ha ascendido al puesto más poderoso dentro
de la Iglesia y es conocido ahora como el Papa Benedicto XVI. La
jerarquía conservadora de la Iglesia ha reemplazado los obispos
radicales con obispos conservadores en reacción a la amenaza que la
teología de la liberación presentaba al orden establecido. En el país
natal de Gustavo Gutiérrez es difícil encontrar un peruano familiarizado
con su trabajo, menos aun con su nombre. Con una Iglesia ultra
conservadora, todavía ligada a los poderes del estado, nos parece que ha
borrado eficazmente el movimiento que cuestionaba su papel en la
sociedad latinoamericana.
Dentro de las sociedades latinoamericanas altamente divididas por clases,
la teología de la liberación y el trabajo de Paulo Freire siguen
ofreciendo un bosquejo para la liberación de los pobres. Esperamos que
nuestro estudio haya contribuido a ayudar a renovar el espíritu de Canal
Ramírez, Medellín, Gustavo Gutiérrez y Paulo Freire en nuestro tiempo
actual.
En
este trabajo hemos señalado la manera en que la novela Nicodemus
dialoga con las preocupaciones de su época y que merece más
consideración como uno de los trabajos más comprensivos en los primeros
años del desarrollo de la teología de la liberación. La manera en que
Nicodemus anticipa el debate que tuvo lugar en Medellín unas semanas
después de su publicación, y las conclusiones presentadas por Gustavo
Gutiérrez en su libro, Teología de la
liberación: Perspectivas, le hace merecer un lugar en cualquier
lista de los trabajos significativos de los años sesenta en el campo de
la teología de la liberación. Aunque sus deficiencias literarias le
previene de ser un gran trabajo como novela, su inclusión en el debate
de la época sobre el papel de la Iglesia dentro de la realidad
latinoamericana refleja las preocupaciones de su clero en los años entre
la clausura del Vaticano II y la apertura de la Conferencia Episcopal de
Medellín en agosto de 1968. El hecho de que las conclusiones presentadas
en Nicodemus reflejan las de Medellín y Gustavo Gutiérrez hace
más impresionante, todavía, este trabajo de Gonzalo Canal Ramírez.
© Steven Casadont,
Dos caminos ante la pobreza: Los padres Gabriel y
Néstor en la novela Nicodemus. 2005.