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Julián del Casal (1863-1893)
Ansias de aniquilarme sólo siento En 1873 ingresó en el Real Colegio de Belén y pronto mostró su vocación rebelde y de escritor. En 1877 fundó en Belén un periódico clandestino titulado El Estudiante. En 1879 termina sus estudios de secundaria y empieza a trabajar en el Ministerio de Hacienda; inicia también sus primeras publicaciones e ingresa en la Universidad de la Habana para seguir estudios de derecho que luego abandona. En los años que siguen comienza a colaborar, aunque de modo irregular, en publicaciones prestigiosas como en La Habana Elegante, El Fígaro, La Habana Literaria. En noviembre de 1888 inicia un viaje que habría de llevarle a Francia, pero después de una estancia en España, donde conoció al poeta modernista Salvador Rueda, presiones económicas le hicieron regresar a Cuba sin culminar su sueño de visitar París y conocer a los poetas y artistas que tanto influyeron en su producción poética (Paul Verlaine, Charles Baudelaire, Théophile Gautier, etc). Dentro de las letras iberoamericanas se conoce a Julián del Casal como poeta modernista. Su obra, en efecto, ejemplifica la integración de las diferentes corrientes poéticas de su época (simbolismo, parnasianismo, decadentismo) con una renovación del idioma español. Rubén Darío conoció a Julián del Casal durante su visita a Cuba en 1891 y desde entonces les unió una fuerte amistad. Julián del Casal recogió su obra en tres libros fundamentales: el primero, Hojas al viento, de 1890; el segundo, Nieve, de 1891; y el tercero, Bustos y rimas, de 1893. El poema “Prometeo”, que incluimos como ejemplo para el género poesía, pertenece a la serie “Mi museo ideal” publicada en Nieve. “Prometeo” es un soneto escrito sobre el cuadro del pintor parnasiano francés Gustave Moreau. El soneto transmite a través de la palabra una descripción y una interpretación de la pintura de Moreau. Su arte refleja por una parte la mitología griega que inspira el cuadro y a la vez la precisión y alejamiento emocional que busca el poeta parnasiano. El poeta utiliza también en este soneto la técnica pictórica; es decir, describe primero los grandes fondos para ir luego sobreponiendo las escenas más cercanas. (Gómez-Martínez) |