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Rubén Darío
(1867-1916)
Rubén
Darío (seudónimo de Félix Rubén García Sarmiento), admirado ante
todo por su obra poética y como cabeza del movimiento modernista,
nació el 18 de enero de 1867 en Metapa, Nicaragua, y muere en León,
Nicaragua, el 6 de febrero de 1916. Es un escritor precoz (sus
primeros poemas publicados datan de 1879) y prolífico. En 1886 viaja
a Chile y allí escribe sus primeras obras que le llevarían a la fama
(en 1887 publica Abrojos y recibe un premio por su poema
“Canto épico a las glorias de Chile”) y en 1888, con la publicación
de su libro Azul..., Rubén Darío empieza a ser reconocido
como uno de los escritores más prometedores de la América hispana.
Al igual que otros coetáneos suyos (Martí
y Hostos), Rubén
Darío es un escritor continental, no sólo por haber vivido en un
momento u otro en numerosos países iberoamericanos, sino también
porque en sus escritos y en su pensamiento domina su preocupación
por la cultura hispana y por el futuro de los países
iberoamericanos. Darío vive en Chile cuando publica su primer libro
de resonancia continental (Azul..., 1888); durante su
estancia en Buenos Aires (1893-1898) publica Prosas Profanas
(1896), que lo muestran como un escritor con extraordinario dominio
del idioma y como el más sobresaliente de la América Hispana de su
tiempo; durante su estancia en España publica Cantos de vida y
esperanza (1905), obra que simboliza la madurez de su
pensamiento y que consolida una renovación del idioma español que
originada en tierras iberoamericanas, repercute también fuertemente
en España. A partir de 1900 viaja por Europa, a veces como enviado
por el periódico La Nación (Exposición Universal de París), a
veces como representante diplomático nicaragüense (Cónsul en París,
1903; Ministro en Madrid, 1908), pero más frecuente por sus
preocupaciones poéticas.
Como escritor, Rubén Darío debe
su fama a su poesía. Y dentro del contexto literario, encabeza la
renovación rítmica y del idioma español que conocemos con el nombre
de modernismo. Para la antología
de este curso hemos seleccionado dos poemas de Cantos de vida y
esperanza (1905), “Lo fatal” y
“Canción de otoño en primavera”.
Su obra ensayística es más
ocasional, aunque no por ello menos cuidada. Sus artículos aparecen
regularmente en el periódico argentino La Nación. El mismo
Rubén Darío se ocupó en publicar dichos ensayos en forma de libro,
aunque no de un modo sistemático. En 1896 publicó Los raros,
donde recoge semblanzas de escritores que él considera almas
gemelas. En 1901 reúne en un libro, España contemporánea, sus
impresiones sobre la España de su tiempo y del resurgir de lo que el
llama la raza española. También en 1901 publica Peregrinaciones
y en 1902 La caravana pasa, crónicas de sus viajes y en 1906
Opiniones, crónicas escritas para La Nación. Una parte
importante de la obra ensayística de Rubén Darío se encuentra en la
forma de prólogos a libros o a sus propias obras (“Palabras
liminares”); así podemos clasificar su Historia de mis libros
(1912).
El mismo Rubén Darío resume su
ideario poético en las palabras introductorias, “Dilucidaciones”, a
su obra El canto errante (1907): "La poesía existirá mientras
exista el problema de la vida y de la muerte. El don del arte es un
don superior que permite entrar en lo desconocido de antes y en el
ignorado de después, en el ambiente del ensueño o de la meditación.
Hay una música ideal como hay una música verbal. No hay escuelas;
hay poetas. El verdadero artista comprende todas las maneras y halla
belleza bajo todas las formas. Toda la gloria y la eternidad están
en nuestra conciencia”. A pesar de que obtuvo diversos puestos
diplomáticos, Rubén Darío ganó su vida primordialmente a través de
su trabajo como periodista.
(Gómez-Martínez)
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