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San Juan de la Cruz

 

Juan de Yepes y Álvarez nació en 1542 en Fontiberos, provincia de Ávila (España) y murió en Úbeda, Andalucía, en 1591 (Las imágenes que poseemos de San Juan de la Cruz son todas muy posteriores y son creaciones de sus autores). Era hijo de una familia pobre de artesanos y desde muy joven trabajó como ayudante en el Hospital de Medina, al mismo tiempo que asistía al Colegio de los Jesuitas. En 1563 tomó el hábito de los hermanos carmelitas y fue enviado a Salamanca a estudiar teología. Permaneció en Salamanca hasta 1567; en este año se ordenó sacerdote y conoció a Santa Teresa de Jesús. Inspirado por Santa Teresa, decide iniciar la reforma de los frailes carmelitas. Adopta el nombre de Juan de la Cruz. Los años que siguen, despliega gran actividad dirigiendo la reforma. En 1572 Santa Teresa lo llama como Director Espiritual al convento de la Encarnación. Las actividades de reforma religiosa de Juan de la Cruz levantan malestar entre la jerarquía religiosa y en 1577 se le lleva preso a Toledo, donde se le encierra incomunicado durante nueve meses en una celda. Bajo la protección de Santa Teresa y con autorización eclesiástica, pudo a partir de 1578 continuar con su obra reformadora. Una vez establecida la estructura administrativa de la reforma de los Carmelitas Descalzos, el espíritu independiente de Juan de la Cruz le causó de nuevo problemas y los últimos años de su vida los vivió recluido en el monasterio de Úbeda. San Juan de la Cruz fue canonizado en 1726. En España se le considera el Santo Patrón de los poetas.

La obra escrita de San Juan de la Cruz está íntimamente ligada a su vocación religiosa. Es una obra breve, pero profunda y de gran intensidad. Su obra poética se limita a veinte poemas, varios de ellos escritos durante su prisión en Toledo. Aunque toda su obra escrita es profundamente religiosa, de entre sus poemas destacan tres que pueden ser considerados un tratado de la ascensión mística: “Noche oscura”, “Cántico espiritual” y “Llama de amor viva”. San Juan de la Cruz dedicó luego meticulosos tratados a cada uno de estos tres poemas, donde reflexiona sobre la experiencia mística, comentando por extenso cada uno de los versos de los poemas. Sus escritos en prosa reflejan sus dotes de poeta: es una prosa fluida, elegante y de gran mérito literario.

El poema que incluimos en la antología del curso, “Noche oscura”, refleja bien el estilo pulido de San Juan de la Cruz, así como el sentido de la poesía mística. Es también un buen ejemplo del uso de la lira en la poesía española.

(Gómez-Martínez)

Proyecto Ensayo Hispánico