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Asíndeton y Polisíndeton
El asíndeton
es una figura retórica que "consiste en omitir las conjunciones para
dar viveza o energía al concepto" (Diccionario de la Real Academia).
Ejemplo: En preparación para la fiesta vamos a comprar
bocadillos, queso, refrescos, cerveza, vino.
El recurso opuesto lo
denominamos polisíndeton que "consiste en emplear
repetidamente las conjunciones para dar fuerza o energía a la
expresión de los conceptos" (Diccionario de la Real Academia).
Ejemplo: En preparación para la fiesta vamos a comprar
bocadillos y queso y refrescos y cerveza y vino. En ambos casos se trata de transgredir el uso
"normal" de las conjunciones y su uso es tan frecuente en poesía
como en prosa.
De las anteriores
definiciones y ejemplos se desprende que el efecto estilístico que
puede producir el asíndeton y el polisíndeton no
depende tanto de la omisión o del uso repetido de las conjunciones,
como de la manera y el lugar en que un escritor emplea estos
recursos.
* *
*
Un asíndeton
famoso es la frase atribuida a Julio César: veni, vidi, vici.
Entre los textos incluidos en la antología de esta introducción a la
literatura, destaca el uso del asíndeton en los dos
tercetos
del
soneto de Luis de Góngora
"Mientras por competir con tu cabello". En el primer terceto
incluye dos enumeraciones en correlación: cuello=lilio; cabello=oro;
labio=clavel; frente=cristal luciente. El objetivo en el segundo
terceto, en el último verso, es el de crear una gradación que nos
lleva a un clímax como culminación del poema. El objetivo, pues, en
cada caso es diferente, pero el efecto que produce el uso del
asíndeton en las tres situaciones es extraordinario:
goza cuello,
cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en
plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada
Los ejemplos de
asíndeton que anotamos a continuación muestran su variedad y uso
en diversos géneros literarios. En el verso de Mantero sólo se omite
una conjunción mientras que el texto del ensayo de Larra hace uso de
prolongadas enumeraciones. Los dos textos de Bécquer muestran
también dos aproximaciones distintas: el primero, de un ensayo, hace
un uso moderado del asíndeton, el segundo, de un cuento,
desarrolla una gradación hasta terminar con la palabra "muerta", que
es también el punto culminante del cuento, su clímax. Quizás el más
complejo, por la riqueza de significados que aporta, sea el empleo
del asíndeton en el ensayo de Martí:
-
Ciervos rondan, perdices sobrevuelan.
(Manuel
Mantero,
"En lo alto")
-
—¡Trabaja, muévete, agítate para comer!
Esto es tan horrible como si nos dijeran: —¡Da a esa bomba,
suda, afánate para coger el aire que has de respirar! [...] ¡Qué
casta, qué misteriosa, qué llena de dulce pudor es siempre la
pereza del hombre!
(Gustavo
Adolfo Bécquer,
"La pereza")
-
[...] desencajados los ojos, entreabierta la
boca, blancos los labios, rígidos los miembros, muerta; ¡muerta
de horror!
(Gustavo
Adolfo Bécquer,
"El Monte de las Ánimas")
-
—Concluyo; inventas palabras y haces de
ellas sentimientos, ciencias, artes, objetos de existencia.
¡Política, gloria, saber, poder, riqueza, amistad, amor!
(Mariano
José Larra,
"La Noche Buena de 1836")
-
Hombre es más que blanco, más que mulato,
más que negro.
(José
Martí,
"Mi raza")
* * *
El polisíndeton
se asocia en el habla común con pobreza de expresión y con este
significado es también frecuente en literatura, especialmente en la
narrativa; Cervantes lo usa en ocasiones con esta implicación en su
obra El Quijote. Pero el polisíndeton es una figura
retórica que puede aportar riqueza, sonoridad y profundidad a un
texto. Los siguientes versos del poema
"Lo fatal" de
Rubén Darío representan un excelente ejemplo de la riqueza que
aporta el polisíndeton cuando se usa con maestría:
Ser,
y
no saber nada,
y ser sin rumbo cierto,
y
el temor de haber sido
y
un futuro terror…
Y
el espanto seguro de estar mañana muerto,
y
sufrir por la vida
y
por la sombra
y por
lo que no
conocemos y
apenas sospechamos,
y
la carne que tienta con sus frescos racimos,
y
la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y
no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
(Rubén
Darío,
"Lo fatal")
Los ejemplos de
polisíndeton que anotamos a continuación, extraídos de diversos
géneros literarios, muestran múltiples facetas de su uso en
literatura:
-
La otra fue más sensitiva,
y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
cual no pensé encontrar jamás
(Rubén
Darío,
"Canción...")
-
[...] tú echas mano de tu corazón, y vas y
lo arrojas a los pies de la primera que pasa, y no quieres que
lo pise y lo lastime, y le entregas ese depósito sin conocerla.
(Mariano
José de Larra,
"La Noche Buena de 1836")
-
[...] y crea usted, que a pesar del digital
y baños y todos los remedios, la bala no perdona.
(Emilia
Pardo Bazán,
"El revólver")
-
[...] y padece, de la fatiga de acomodación
entre los elementos discordantes y hostiles que heredó de un
colonizador despótico y avieso, y las ideas y formas importadas
[...] Nos quedó el oidor, y el general, y el letrado, y el
prebendado.
(José
Martí,
"Nuestra América")
-
Y el que vea raciocinios y lógica, y método
y exégesis, más que vida, [...]
(Miguel
de Unamuno,
"Mi religión")
-
–¡Hola, la hija de la Simona –me dijo en
cuanto me vio–, y hecha ya toda una moza, y sabiendo francés, y
bordar y tocar el piano y qué sé yo qué más! [...]Y fue mi
hermano mismo quien recogió la hostia y se la llevó a la boca. Y
el pueblo al ver llorar a Don Manuel, lloró [...] Me levanté sin
fuerzas y como sonámbula. Y todo en torno me pareció un sueño. Y
pensé: “Habré de rezar también por el lago y por la montaña”. Y
luego: “¿Es que estaré endemoniada?”. Y en casa ya [...].
(Miguel
de Unamuno,
"San Manuel Bueno, Mártir")
-
Yo quisiera pensar para mí y gozar con mis
alegrías, y llorar con mis dolores, adormecido en los brazos de
la pereza, y no tener necesidad de divertir a nadie con la
relación de mis pensamientos y mis sensaciones más secretas y
escondidas.
(Gustavo
Adolfo Bécquer,
"La pereza")
(Gómez-Martínez) |