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El ensayo se dirige a la
generalidad de los cultos

Lo importante en el ensayo no son los datos que aporta sobre un tema, sino la nueva perspectiva en su tratamiento, las sugerencias que adelanta y que desea que se proyecten en el lector. El ensayo, por lo tanto, no es un texto para especialistas ni un texto de vulgarización. El buen ensayo evita los términos especializados, pero en sus reflexiones giran en torno a referencias culturales que demandan cierta preparación humanística en el lector. Los ensayos se escriben para la generalidad de los lectores cultos.

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El ensayista es el último en aparecer en la historia literaria de un país. Esta realidad que apenas ha sido tenida en cuenta, puede llegar a ser una de las claves primordiales para la comprensión del género ensayístico. Si el ensayo fuera algo incompleto, preliminar, lo lógico sería que estuviera a la vanguardia de cualquier movimiento. ¿Por qué, pues, se escribe cuando ya todo parece estar hecho? En busca de una explicación, traigamos a la memoria algunos de los temas tratados por Ortega y Gasset: sobre Don Quijote, sobre la novela, sobre la deshumanización del arte, sobre las masas, sobre el pasado de España. En todos ellos encontramos un común denominador: versan sobre algo ya existente. Lo cual, lejos de suponer una nota negativa para el género, es una de sus características decisivas. Su misma existencia depende no sólo de un "algo" ya creado, sino de que ese "algo" haya sido asimilado por los posibles lectores: sus escritos abundan en referencias y alusiones que deben ser comprendidas para que estos adquieran su verdadera dimensión.

El especialista investiga y el ensayista interpreta. Tal afirmación es sin duda exagerada y, por tanto, inexacta: el ensayista es también un especialista, especialista de la interpretación. A pesar de ello puede servir para determinar dos procesos en el acercamiento a las cosas. El especialista comunica sus descubrimientos después de una rigurosa investigación y lo hace con el dogmatismo de quien se cree poseedor de la verdad. El ensayista, por el contrario, siente la necesidad de decir algo, pero sabe que lo hace desde el perspectivismo de su propio ser y por lo tanto nos lo entrega no como algo absoluto, sino como una posible interpretación que debe ser tenida en cuenta. El especialista, formado dentro de la tradición, se muestra reacio a cualquier interpretación heterodoxa. El ensayista, libre de tal peso, deja libre su ingenio en una revaluación de lo establecido ante los valores del momento. Los verdaderos ensayos pueden estar escritos por especialistas del tema tratado; generalmente, sin embargo, no sucede así. El valor del ensayo no depende del número de datos que aporte, sino del poder de las intuiciones que se vislumbren y de las sugerencias capaces de despertar en el lector.

En realidad, el ser o no ser especialista en la materia tratada es algo muy secundario en el verdadero ensayo. Recuérdese que como obra literaria persigue ante todo una comunicación humanística. Octavio Paz reconoce esta peculiaridad del ensayo cuando señala en El ogro filantrópico: "Mis reflexiones sobre el Estado no son sistemáticas y deben verse más bien como una invitación a los especialistas para que estudien el tema". En ocasiones, según el tema que se trate, el ser especialista puede convertirse en un serio impedimento.

En el ensayo no tiene cabida la "vulgarización", pues, repitámoslo, lo importante no son los datos, ni las teorías que se aclaren, sino el proceso mismo de pensar y las sugerencias capaces de ser proyectadas por el mismo lector. Si la vulgarización no tiene cabida en el ensayo, tampoco lo tienen los términos ni las expresiones técnicas, las cuales, por otra parte, sólo son necesarias cuando se trata a un nivel de profundidad lo particular, y el ensayo enfoca lo particular en el fondo de lo universal.

 

[Fuente: José Luis Gómez-Martínez. Teoría del ensayo. México: UNAM, 1992. La versión que incluimos aquí está resumida y la hemos modificado para ajustarla mejor a los objetivos de esta Introducción a la literatura. Para un desarrollo más extenso de este tema véase "El ensayo y el especialista"]

(Gómez-Martínez)

Proyecto Ensayo Hispánico