Géneros | Narrativa | Poesía | Ensayo | Teatro | Autores | Textos | Contextos | Glosario | Pruebas | Ayuda

El texto

La palabra texto, que al nivel coloquial hace referencia al mensaje escrito, ha dado lugar en las últimas décadas a prolongados debates en el medio académico. En términos generales podemos decir que un texto es el resultado de un proceso de codificación (una pintura, una escultura, una novela, un film...). Para nuestros propósitos en este curso de apreciación de la literatura, con el término texto hacemos referencia a la palabra escrita en un acto de comunicación. En este sentido, las palabras "ir" y "clase" no forman un texto. Tampoco la frase "fue a clase" constituye un texto hasta que no la coloquemos en un contexto, o sea, hasta que no forme parte de un acto de comunicación: "siguiendo sus principios ecologistas fue a clase en bicicleta". El texto es, pues, el punto de encuentro entre el autor(a) y el lector(a).

Al estudiar el acto de comunicación hicimos referencia a tres relaciones fundamentales en la evolución del pensamiento occidental entre el texto y los conceptos de autor y lector, cuyo esquema —el valor direccional de las flechas— conviene reproducir de nuevo aquí:

a) el acto de comunicación que privilegia al autor:
emisor (autor)
mensaje (texto) receptor (lector)

b) el acto de comunicación que privilegia al texto:
emisor (autor) mensaje (texto) receptor (lector)

c) el acto de comunicación que privilegia al lector:
autor texto lector

El concepto de "mensaje" lleva implícito —incluso en la comunicación humanística, como es el caso de la obra literaria— la posibilidad de una interpretación unívoca que permanezca a través del tiempo y del espacio. Se ignoraba así no sólo la realidad dinámica del proceso de codificación, sino también la del código mismo cuando no responde a las estructuras externas que asociamos con las ciencias exactas. En el contexto de la obra literaria, el código es siempre un producto socio-cultural, y por eso la necesidad de sustituir el concepto de "mensaje" por el de "texto".

El texto —en el sentido del código socio-cultural que lo hace posible— no es un producto directo del autor. El autor se vale de un idioma y de unos signos con valores culturales ya establecidos en la sociedad de la que forma parte. En el momento de escribir va a usar las palabras que, según su comprensión de la cultura, mejor pueden representar sus ideas, sus sentimientos. No obstante, siempre habrá una diferencia, por pequeña que esta pueda ser en algunos momentos, entre lo que el autor deseaba articular y lo que las palabras del texto pueden comunicar. Nuestra experiencia personal ha confrontado con frecuencia la diferencia entre lo que queríamos comunicar y lo que somos capaces de articular a través de las palabras de un texto.

El texto en sí mismo es también un producto dinámico. Es decir, el valor de las palabras y de los contextos culturales sufre transformaciones a través del tiempo y del espacio. Como lectores, hemos experimentado la dificultad en comprender textos escritos hace siglos e incluso textos recientes pero que reflejan valores culturales distintos a los nuestros —mexicanos-españoles-argentinos; estadounidenses-ingleses-australianos—, etcétera.

Finalmente, un mismo texto leído por distintas personas puede dar lugar a diversas interpretaciones. Como señalamos al hablar del lector, cuando nos acercamos a un texto lo hacemos desde diversas perspectivas basadas en nuestros objetivos, en nuestra experiencia literaria, en nuestras vivencias personales, contextos culturales. Y todos estos elementos producen distintas interpretaciones o variados matices que individualizan a cada lector.

(Gómez-Martínez)

Proyecto Ensayo Hispánico