Yo hubiera
querido hacer de este silencio
el muro donde pierda mi estrella de deseos
Mi terquedad celeste de asirte por el alma
y por el sueño
Mi hermosa locura de llamarte
con el arpa de la lluvia
Yo hubiera
querido ser para tu pecho
el último naufragio que se apaga en tus olvidos
El sueño que se hunde entre las aguas de su llanto
Un juguete muerto que se pierde
en un barranco de tristezas
Y ni tú ni
yo podemos contra el fuego
aunque una espalda sin fin
hoy tumbe nuestros ojos.