José Pablo Feinmann
 

 

Obras de José Pablo Feinmann

Dr. María José Punte

La obra de José Pablo Feinmann puede organizarse, a grandes rasgos, alrededor de tres pilares: su novelística, su trabajo como ensayista y sus guiones para cine. Las novelas escritas hasta el presente son Últimos día de la víctima (1979), Ni el tiro del final (1982), El ejército de ceniza (1986), La astucia de la razón (1990, reeditada en 2001), El cadáver imposible (1992), Los crímenes de Van Gogh (1994), El mandato (2000) y La crítica de las armas (2003). De los ensayos hablaremos más adelante.

Su primera obra de ficción, Últimos días de la víctima, fue llevada al cine bajo la dirección de Adolfo Aristarain. Como el título permite imaginar, se trata de una novela escrita dentro del canon del policial o de la novela negra. El protagonista, Mendizábal, es un asesino a sueldo a quien se le encarga la tarea de seguir a un hombre para matarlo. Este profesional del crimen se jacta de su virtuosismo y de la frialdad con la que ejerce su labor. Sin embargo, el seguimiento que lleva a cabo como parte de su método, lo va involucrando de manera cada vez más insidiosa con la que será su víctima. La situación se trastoca al final, de modo de desbaratar todas las certezas del lector con respecto a lo que ha venido leyendo. Dentro de la línea policial puede ser ubicada también Ni el tiro del final, llevada al cine por Juan José Campanella, cuya acción oscila en un ambiente entre mafioso y empresarial. La trama se torna más compleja, porque se dan al menos dos líneas narrativas. El protagonista es Ismael Navarro, un ex-estudiante de filosofía, escritor y pianista, seducido por la posibilidad de ganar dinero fácil mediante una extorsión. Paralelamente a esta intriga, discurre la ficción sobre el Primo Matías, un relato que ahonda en la fascinación por los asesinos seriales. El tema del “serial killer” reaparecerá en Los crímenes de Van Gogh. Aquí la historia se centra en Fernando Castelli, un joven que tiene dos trabajos relacionados con el cine. Parte del día está empleado en un local de alquiler de videos y también trabaja en una productora de películas. Fernando, cansado de ser un “perdedor”, decide pegar un salto cualitativo en la vida. La fórmula que él concibe como la posibilidad para llenarse de dinero, consiste en escribir un guión de cine. Para que sea realmente algo inédito, deberá cometer varios crímenes. Deberá crear la realidad con la materia que él acostumbra a consumir frenéticamente en los filmes de Hollywood. Esta historia goyesca, cuyo estilo no ahorra ningún trazo de exageración y parodia, sirve para retratar a la sociedad argentina de los años ’90, la década del “menemismo”. Una dirección semejante ya había sido tomada en la novela El cadáver imposible, que más allá de otras connotaciones históricas que pudiera poseer (la del cadáver trashumante de Eva Perón), relata la historia de una serie de crímenes, o más bien de su narración. Los asesinatos sangrientos y espantosos sólo tienen lugar en la ficción. Aparece una vez más la figura de un narrador que aspira al éxito y piensa que el medio para obtenerlo es la adulación del gran público. El cine, los medios de comunicación, la política, la farándula, son todos aspectos de la moderna sociedad de masas que una y otra vez Feinmann se encarga de parodiar hasta el extremo de lo soportable. Pero además, todas las novelas que abrevan en el género policial apuntan a narrar indirectamente la situación de paranoia y violencia que se vivió durante el período de la dictadura militar argentina (1976-1983).

En otra tesitura muy diferente se enmarcan sus novelas El ejército de ceniza y El mandato. Ambas reflejan una intensa confrontación con la historia argentina. El ejército de ceniza da cuerpo a un relato alucinado que transcurre en el desierto de la Patagonia. El teniente Quesada es enviado al sur, a un lugar indefinido del desierto. Su misión es llevar un mensaje al Regimiento de Caballería. Allí espera el Coronel Andrade, que tiene una enorme reputación como héroe en las luchas por la Independencia. Quesada sale en parte huyendo de Buenos Aires por una situación un tanto desagradable: acaba de matar en duelo a un hombre mayor que él. Pero también va ansioso de acción en el frente. Lo que encuentra, muy a su pesar, es una situación pesadillesca y alucinada. El Coronel Andrade obliga al Regimiento a perseguir a un enemigo que parece desvanecerse y jamás se muestra, un ejército fantasma. Por su parte, la novela El mandato, se centra en la anécdota de una familia. Apela a la historia particular para construir una metáfora sobre la nación. Pedro Graeff es el típico ejemplo de inmigrante que logra tener éxito en la Argentina finisecular. Funda una empresa que piensa heredar a su hijo Leandro. Impone una sola exigencia: que Leandro le dé un nieto. Ahí radica el conflicto, porque si bien Leandro contrae matrimonio para darle el gusto, luego no puede tener hijos. Leandro decide entonces recurrir a un amigo para que se acueste con su propia mujer, de modo de poder acatar ese mandato supremo de su padre. La acción se sitúa en 1930, el momento en el que Uriburu da el primer golpe de estado de la política argentina en el siglo XX. De ahí que, mediante la novela, se realice una interpretación histórica.

La novela más ambiciosa de Feinmann tal vez sea La astucia de la razón. Consiste en la trascripción de la terapia psicoanalítica que realiza el filósofo Pablo Epstein, para intentar curarse de una neurosis obsesiva. Pablo que tiene alrededor de cuarenta años, se percibe al borde de la locura. Se siente amenazado ante la dictadura militar de Videla, para lo cual no le faltan razones, porque él es un intelectual de izquierda. A la vez, para la misma época se enferma de cáncer de testículo y debe ser operado. Es decir, hay dos peligros que lo amenazan, uno externo y otro interno. En la obra, no se narra sólo el presente, sino el pasado, el momento en el que la vida de Pablo va a dar un importante vuelco ideológico. Se trata del año 1965, cuando todavía él y sus amigos (entre los que se cuenta Ismael Navarro) son estudiantes. En una noche, junto al mar, discuten sobre el sentido de la filosofía. Si bien a todos los impulsa la concepción de Marx de que la filosofía es el motor de la historia, en esa noche Pablo se deja seducir por las ideas de su amigo Hugo Hernández. Hugo intenta convencerlo de que en la Argentina, la Revolución pasa por su propia realidad. En el caso concreto que les toca vivir, el contexto revolucionario está dado por un tipo de peronismo alternativo, el que propone John W. Cooke.

Cuando parecía que todo estaba dicho con respecto al tema, Feinmann escribe una nueva novela que él considera hasta la fecha la más lograda. En su último trabajo de ficción, La crítica de las armas, el autor retorna a su personaje Pablo Epstein. El texto tiene una estructura muy diferente. Esta vez ya no se trata de un discurrir neurótico, sino de un monólogo del protagonista, que si bien está dirigido a su madre, es una larga reflexión consigo mismo. Mediante ese discurrir, Pablo analiza lo sucedido con su generación, tomando como punto de partida, la persecución de la que fue objeto. Retoma varios temas que aparecían en La astucia de la razón y les da un mayor desarrollo: su relación con Hugo Hernández, con su padre, su hermano Sergio, con su esposa Teresa Ryan. Desahoga la angustia de esperar que los militares lo vengan a buscar, a la vez que retrata la actitud del resto de la sociedad ya sea de indiferencia, miedo o aquiescencia generalizada con el accionar de la dictadura.

Con respecto a su obra ensayística, es notable el grado de complementación con los textos ficcionales. Feinmann desarrolla un corpus de ideas de gran coherencia a partir de estas dos vías, la ficción y el ensayo, que si bien pueden ser vistas como paralelas por sus métodos y estrategias, se reflejan mutuamente. En los ensayos ha sido recurrente la confrontación con el peronismo, como testimonian entre otros los Estudios sobre el peronismo (1983). Este libro está conformado por seis estudios. Cinco fueron escritos entre 1972 y 1974, de los cuales los cuatro primeros aparecieron publicados antes bajo el título El peronismo y la primacía de la política. El sexto de los estudios fue escrito en 1983, a raíz del nuevo contexto planteado por el retorno a la democracia. Los Estudios sobre el peronismo consisten, en primera instancia, en un intento de explicar al peronismo, frente a la coyuntura del regreso de Perón al país en 1972 y de un tercer gobierno de este movimiento. No obstante su objetivo puede ser visto con más amplitud en tanto que “intento de atrapar las categorías teórico-políticas –no cosificándolas, sino expresando su vitalidad fundante –que acompañan la praxis histórica de los países nuevos”. La perspectiva adoptada es la que surge de la condición periférica de la nación y que pone en cuestión toda “totalización histórica”, consecuencia de una visión impuesta por las naciones imperiales. El libro se mueve tras la búsqueda de una conceptualización nueva, acorde con el surgimiento de los países que emergen tras los procesos de descolonialización. Se hace necesaria para el autor el desarrollo de una filosofía que acompañe esa praxis histórica. Por eso discute con el marxismo, al que le opone una “perspectiva ontológica distinta”, la de los países periféricos. El marco epistemológico se va a desplegar a partir del objeto mismo de estudio, en este caso el peronismo, ya que la idea central de Feinmann es que el Saber (con mayúsculas) forma parte inseparable del objeto. El sentido surge de la unión indisoluble entre el objeto y el Saber del objeto. La elección del peronismo como objeto entonces no es arbitraria, porque para el autor el peronismo es “el movimiento nacional de la Argentina”. Si bien no lo agota en tanto movimiento, constituye su columna vertebral. Es decir, no implica que sea la única fuerza política, sino que su praxis teórico-política se inscribe dentro de un frente nacional-democrático. Esta es una idea que hoy en día puede ser vista desde otra perspectiva distinta dado el desarrollo de la historia. De hecho Feinmann ha cambiado radicalmente su posición sobre el peronismo. No obstante, la discusión no ha perdido vigencia en la medida en que el peronismo sigue siendo una fuerza política actuante en la vida nacional.

En íntima complementación con estos estudios, se encuentra el ensayo Filosofía y Nación (1982). A través de sus páginas, el objeto va a ser la historia argentina del siglo XIX. El autor aclara en el prólogo que la escritura de estos estudios se extiende desde 1970 a 1982. Esta dilación tiene que ver con varios factores, en particular con la imposibilidad de publicar que generó la dictadura de 1976. Pero más tuvo que ver con un proceso reflexivo, lo que lo lleva a afirmar que este libro “es el exacto resultado de mi formación, de mis estudios y convicciones”. A partir de la intensa confrontación que el autor realiza con los hombres y escritos que construyeron la base ideológica de la Argentina, se van postulando sus ideas acerca de una filosofía latinoamericana. El programa delineado en los Estudios sobre el peronismo, continúa esta vez a partir de textos concretos. Figuras de la historia política y la literatura argentina como Moreno, Alberdi, Sarmiento, Echeverría, José Hernández, Felipe Varela, ponen en evidencia para Feinmann el desgarrado intento de fundar una nación a partir de categorías prestadas.

La línea trazada en estos dos libros, se prolonga en un ensayo posterior, La sangre derramada (1998). En esta obra ambiciosa, es posible percibir la continuidad de un programa a pesar de los cambios históricos vividos a lo largo de dos décadas y media. El objeto de análisis de este texto es la violencia. La pregunta que la anima, apunta a desentrañar la cuestión de si la violencia es un elemento constitutivo de la Historia y si es posible concebir la utopía de una Historia en la que se reduzcan los marcos de violencia. En la primera parte el autor hace una gnoseología de la violencia, en la que no sólo entran episodios de la reciente historia argentina sino de la historia mundial del siglo XX (remite en este punto a las reflexiones de Theodor Adorno sobre el Holocausto). La segunda parte se concentra una vez más en el período de conformación del país, es decir, el muy violento siglo XIX, con su seguidilla de matanzas reivindicatorias. Por último, una tercera parte se ocupa de abordar el tema desde perspectivas filosóficas y religiosas, en especial desde la filosofía de los pensadores modernos: Kant, Hegel, Sartre, Marx. Una de las certezas a las que arriba el autor es que la violencia surge allí en donde no se le da prioridad a la política. Es más, constituye la negación de la política. Impugna por lo tanto la idea de que exista un tipo de violencia legítima. Las consecuencias de su análisis alcanzan no sólo a la sociedad argentina. Una de las formas actuales de la violencia consiste en el sistema mundial que somete el poder político al económico, el discurso del libremercado. Insiste en subrayar el carácter violento del así llamado “modelo neoliberal” y de su discurso capcioso, que genera políticas de exclusión. Y la exclusión es una de las formas más terribles de la violencia. Según Feinmann, al menos los explotados se encontraban dentro del sistema. Lo característico del excluido es su carácter de totalmente prescindible. Es necesario por ende superar esta nueva manifestación de la violencia que es la injusticia social, partiendo de la idea de que no tiene razón de ser, de que es históricamente superable, no por la lógica interna de las cosas, sino por la libertad del sujeto.

Su pasión por el cine nutre una intensa labor de guionista. Gran difusión obtuvo en Argentina la película sobre Eva Perón, en la que intenta dar su interpretación acerca de este personaje histórico tan controvertido. La película Eva Perón, que en nada se parece a la versión Hollywood realizada por Alan Parker, fue filmada para la misma época, 1997, dirigida por Juan Carlos Desanzo y protagonizada por la actriz Ester Goris. La veta más reciente de Feinmann con el género dramático se ha volcado al teatro. Las ideas que desarrolla sobre el Che Guevara y la violencia del modelo foquista en su ensayo La sangre derramada, aparecen dramatizadas en su obra Cuestiones con el Che Guevara (1999). La acción se concentra en la noche previa al asesinato del Comandante Guevara. El Che se encuentra ya preso en la escuelita de La Higuera. Allí tiene lugar una conversación imaginada entre él y un profesor universitario que está por escribir su tesis sobre este personaje, y en la que discuten acerca de la legitimidad de la violencia y los laberintos de la política.

Feinmann sistematiza sus ideas mediante una prosa fluida, que no duda en recurrir a todo tipo de textos, tanto históricos como filosóficos y ficcionales. A su vez, la obra ensayística se despliega a partir de una exuberante labor periodística. Ha escrito en diversos medios. Actualmente tiene una columna quincenal en el diario Página/12, en la que diserta sobre los temas de la actualidad no sólo nacional sino internacional. Gran parte de los artículos que ha ido publicando en diversos medios, fueron recopilados en varios volúmenes: El mito del eterno fracaso (1984), Ignotos y famosos (1994) y Escritos imprudentes (2002). Su fervor por el cine encuentra el cauce de un lenguaje imaginativo y lleno de humor en Pasiones de celuloide (2000). Filosofía y cine, política y cine, o más bien un tipo de pensamiento que acepta las expresiones mediante las cuales hoy en día se manifiesta la realidad. Feinmann hace un uso irreverente de todos estos discursos, no llevado por el deseo posmoderno de deslegitimar los discursos hegemónicos, sino de reflexionar sobre el contexto en el que le toca vivir, a partir de la materia con la que esa realidad se manifiesta. Lo atiza la urgencia de una situación injusta que no puede ser aceptada. Su intención no se aparta de la premisa moderna de que la esencia de la filosofía es ser crítica. Y él sostiene que es el sujeto quien está en condiciones de ejercerla. Un sujeto que se asume como crítico y transformador de la realidad.

Ensayos

  • El peronismo y la primacía de la política. Buenos Aires: Editorial Cimarrón, 1974.

  • Filosofía y nación. Estudios sobre el pensamiento argentino. Madrid/ Buenos Aires/ México: Editorial Legasa, 1982.

  • Estudios sobre el peronismo. Historia, método, proyecto. Madrid/ Buenos Aires/ México: Editorial Legasa, 1983; 2ª edición 1984.

  • El mito del eterno fracaso. Buenos Aires: Editorial Legasa, 1984.

  • La creación de lo posible. Buenos Aires: Editorial Legasa, 1986.

  • López Rega, la cara oscura de Perón. Buenos Aires: Legasa, 1987.

  • Ignotos y famosos. Política, posmodernidad y farándula en la nueva Argentina, Buenos Aires: Grupo Editorial Planeta, 1994.

  • La sangre derramada. Ensayo sobre la violencia política. Buenos Aires: Espasa Calpe/ Ariel, 1998, 3ª edición 1999.

  • Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2000.

  • Escritos imprudentes. Argentina, el horizonte y el abismo. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2002.

Novelas

  • Últimos días de la víctima. Buenos Aires: Espasa Calpe/ Seix Barral, 1979, 1996; Buenos Aires: Legasa, 1983.

  • Ni el tiro del final. Buenos Aires: Editorial Pomaire, 1981; 2ª edición 1984.

  • El ejército de ceniza. Buenos Aires: Alianza Editorial, 1994.

  • La astucia de la razón. Buenos Aires: Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 1990.

  • El cadáver imposible. Buenos Aires: Clarín-Aguilar, 1992.

  • Los crímenes de Van Gogh. Buenos Aires: Grupo Editorial Planeta, 1994.

  • El mandato. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2000.

  • La crítica de las armas. 1ª edición, Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2003.

Obras de teatro

  • Dos destinos sudamericanos. Cuestiones con Ernesto Che Guevara (obra teatral en un acto). Eva Perón (Guión cinematográfico). Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 1999.

  • Sabor a Freud. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2002.

Traducciones

  • Die unmögliche Leiche. München: A. Kunstmann Verlag, 1997.

  • Die Verbrechen des Van Gogh. München: A. Kunstmann Verlag, 2001.

  • Les crimes de Van Gogh. Traduit de l’espagnol par Isabelle Gugnon, Paris: Gallimard (Coll. Série Noire, No. 2533), 1999.

  • Les derniers jours de la victime. Traduit de l’espagnol par François Campo-Timal, Paris: Albin Michel, 1991; Paris: Le livre de poche, 1993.

  • Gli ultimi giorni della vittima. Traduzione dallo spagnolo di Olivo Bin, Milano: Feltrinelli, 1992.

  • Il cadavere impossibile. Traduzione di Anna Devoto, Milano: Zanzíbar, 1993.

  • L’esercito di cenere. Traduzione di Giovanni Lorenzi, Firenze: Giunti, 1995.

  • Amaro, non troppo. Milano: Zanzibar, 1994.

  • Cinebrivido. Traduzine di Gina Maneri, Milano: Edizioni Marcos y Marcos, 1998.

Guiones de cine

  • Últimos días de la víctima, 1982, director: Adolfo Aristarain.

  • En retirada, 1984, director: Juan Carlos Desanzo.

  • Luna caliente, 1986, director: Roberto Denis.

  • Tango Bar, 1988, director: Marcos Zurinaga.

  • Matar es morir un poco, 1988, director: Héctor Olivera (en inglés, Two to tango).

  • Play murder for me, 1990, director: Héctor Olivera (en español, Negra medianoche).

  • Cuerpos perdidos, 1990, director: Eduardo de Gregorio.

  • Al filo de la ley, 1991, director: Juan Carlos Desanzo.

  • Facundo, la sombra del tigre, 1995, director: Nicolás Sarquis.

  • Eva Perón, 1996, director: Juan Carlos Desanzo.

  • Love walked in, 1998, director: Juan José Campanella (en español, Ni el tiro del final).

  • Ángel, la diva y yo, 1999, director: Pablo Nisenson.

  • El Visitante, 2000, director: Javier Olivera.

  • El amor y el espanto, 2000, director: Juan Carlos Desanzo.

  • Juancito, 2003, director: Héctor Olivera.

 Dr. María José Punte
Noviembre 2003

 

© José Luis Gómez-Martínez
Nota: Esta versión electrónica se provee únicamente con fines educativos. Cualquier reproducción destinada a otros fines, deberá obtener los permisos que en cada caso correspondan.

 

Home Repertorio Antología Teoría y Crítica Cursos Enlaces