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La hermenéutica |
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La hermenéutica Hermenéutica es una palabra de origen griego que viene a significar “expresión” de un pensamiento en el sentido de explicación. Su uso se generalizó a través del estudio de las Sagradas Escrituras con el significado de “interpretación” y este es también el sentido actual y que usamos en el contexto de este curso, tanto en su dimensión metodológica como crítica. Dentro de este significado general de “interpretación”, el término hermenéutica tiene también un desarrollo histórico que coincide con las manifestaciones culturales de las distintas épocas. En el siglo XVI fueron principalmente los intelectuales protestantes los que usaron la hermenéutica en el contexto de sus estudios bíblicos. En el siglo XIX, Wilhelm Dilthey (1839-1911) renueva los estudios hermenéuticos proporcionando una metodología con la que pretendía dar rigor “científico” a los estudios críticos; buscaba una interpretación basada en los datos que contextualizan el texto, de tal modo que nuestra comprensión de un texto tenga valor universal. Ya en el siglo XX, para Martin Heidegger (1889-1976) la hermenéutica es algo más que una metodología; el comprender deja de ser una actividad para convertirse en la sustancia de toda actividad humana. Hans-Georg Gadamer (1900) proyecta la hermenéutica como acontecer; es decir, lo que sucede en el momento de la interpretación: comprender se presenta como “fusión de horizontes”. Esta posición interpretativa es muy diferente a la que practica Jacques Derrida (1930), que asume el texto desligado de su autor o lector, o sea como algo externo. También desde una perspectiva histórica podemos establecer una evolución en la hermenéutica que responde a las necesidades del discurso de la modernidad, del discurso de la posmodernidad y del discurso antrópico. A lo largo de estas páginas, y de este curso, aplicamos los presupuestos del discurso antrópico según explicamos en diversos lugares, pero que queda expuesto en términos técnicos en “El discurso antrópico y su hermenéutica”. La hermenéutica de Dilthey, a pesar de su historicismo, respondía todavía al discurso de la modernidad. Es decir, se justifica en un discurso que busca la interpretación del autor del texto y una explicación del mismo con valor universal. Se trata de un discurso que privilegia al autor. La hermenéutica de Derrida privilegia el texto y ejemplifica el discurso de la posmodernidad. El texto, la escritura, desligada de autor o destinatario. La interpretación como un proceso de deconstrucción que se autojustifica en su propia función. La hermenéutica antrópica asume la trayectoria de Dilthey, Heidegger, Gadamer, y en cierto modo de Derrida, pero se define como una actitud que privilegia al lector, en una gradación de objetivos en el acto de la interpretación. Todo acto de interpretación puede ser una apropiación del texto a interpretar en la intimidad del lector, indiferente a cualquier proceso de deconstrucción (Derrida) e incluso indiferente a la historicidad del texto (Dilthey). Pero el acto hermenéutico se efectúa también cuando la interpretación del texto responde a objetivos precisos de comunicación. La perspectiva sigue siendo también en estos casos la del lector, pero puede manifestarse en procesos extremos de objetivación, por ejemplo, la interpretación de un texto geográfico durante una comunicación a estudiantes en una sala de clase. Para un desarrollo más detallado de la hermenéutica en el discurso antrópico, véase el proceso hermenéutico. |