El Ensayo de la Identidad
Iberoamericana

 

Introducción

La preparación de un curso por Internet impone ciertas consideraciones metodológicas, que a su vez contribuyen a la estructura del curso, así como a la multiplicidad de los posibles temas a cubrir. Pero siempre en el sentido profundo que imponen los objetivos de una educación liberadora. Aquí, a modo de introducción, vamos a reflexionar sobre el contenido del curso y lo haremos a través de un detenido análisis del título: "El ensayo de la identidad iberoamericana".

El título consta de tres términos fundamentales, donde cada uno de ellos posee la función de restringir el anterior al mismo tiempo que lo complementa: Se trata de estudiar un tipo de ensayo, el que trata sobre la identidad, y en una área geográfica determinada, la iberoamericana. Pero cada término establece igualmente referencia, en una primera aproximación literal, a un campo distinto: el literario, el sociocultural y el geográfico.

El término de ensayo encierra, de acuerdo con esta perspectiva, el concepto fundamental que define este curso, y que necesita ser analizado en primer lugar según anotamos en el cuadro de Aproximación metodológica para el estudio del ensayo.

1. "Ensayo"

Al hacer uso de la palabra ensayo señalamos ante todo que no se trata de poesía ni de novela, ni de teatro. Es decir, hacemos referencia a un género literario específico. El término ensayo, pues, requiere ser comprendido a través de estas dos nuevas palabras: género y literatura. No vamos a entrar aquí en el debate de "qué es literatura". Para nuestros propósitos nos bastará considerar que con el término literatura hacemos referencia a un texto escrito con voluntad de estilo; o en otras palabras, un texto en el que el autor se propuso entre sus objetivos crear también una obra artística (por supuesto, todo esto independiente de que lo consiguiera o no; recuérdese que hay buena y mala literatura).

Aceptamos, entonces, para nuestros propósitos, que con obra literaria hacemos referencia a un texto escrito que pretende poseer valor artístico. Todo texto, a su vez, implica un proceso de codificación; es decir, un proceso de expresar ideas, conceptos, a través de una serie de signos convencionales. En un primer nivel diremos que el código más obvio es el del idioma español, pues todos los textos incluidos en el curso están escritos en español. Se trata, por tanto, de un proceso de codificación, de crear un texto, que además de lingüístico es también cultural. En la estructura de este curso incluimos dos grandes apartados: el de la forma y el del contenido. Pero esta división, o mejor, agrupación de los temas en dos grandes grupos, posee únicamente un valor metodológico, en el sentido que se expresa en el cuadro de Aproximación metodológica para el estudio del ensayo. En efecto, la forma implica siempre un contenido y el contenido usa para su articulación de formas peculiares que añaden al proceso de codificación.

En cualquier caso, tanto la codificación (articulación de las ideas del autor a través del texto) como la decodificación (codificación también, pero del lector, en el proceso de interpretación), toman lugar tanto desde la perspectiva del autor(a) del texto, como desde la perspectiva del lector(a), y por ello el proceso de interpretación, proceso hermenéutico, necesita ser analizado también (como desarrollamos por separado) desde la perspectiva del autor, del texto, del lector.

Cuando decimos que el ensayo es un género literario, hacemos referencia a una categoría precisa de codificación que, como señalábamos antes, nos permite ya desde el comienzo definir que tipo de textos vamos a usar con preferencia en el estudio de la identidad iberoamericana. Hacemos, pues, con ello referencia a ciertas características del proceso de codificación que comparte tanto el autor(a), como la tradición literaria y el lector(a); es decir, hacemos referencia a la retórica del ensayo.

2. "Identidad"

Si el término ensayo nos refiere, según lo expresado anteriormente, al modo como el autor(a) articula su pensamiento, a la forma peculiar que adquiere el texto y a la lectura que hacemos del mismo, con la palabra identidad hacemos referencia al contenido sobre el que se medita en los ensayos a estudiar. Vamos a tratar ensayos que reflexionan en torno al concepto de la identidad; es decir, ensayos en los cuales son recurrentes las reflexiones que se preguntan por quiénes somos, cómo somos, por qué actuamos como actuamos, en qué consiste nuestra cultura, cuál es nuestra aportación a la comunidad humana, cuál es nuestra problemática, qué soluciones hemos dado a nuestros problemas, que posición tomamos ante el mundo (creamos o imitamos), cuáles son los elementos constituyentes que nos diferencian de otros grupos humanos, por qué, en fin, nos obsesiona el problema de la identidad. Todas estas preguntas requieren complejos procesos de contextualización que apuntan a muy diversos contenidos. Por ejemplo, el ensayo de Simón Bolívar conocido como "Carta de Jamaica", requiere que en el proceso de su análisis se lea junto a la constitución que en 1826 (Constitución de 1826), a petición de Sucre, entregó Bolívar a la república de Bolivia; igualmente será importante establecer de qué modo fue modificada en las constituciones siguientes (Constitución de 1831) y el lugar que todo ello ocupa dentro de la cronología boliviana; finalmente, tanto su primera constitución como el mismo país de Bolivia necesitan ser colocados en la perspectiva de su relativa importancia geográfica, demográfica, entre otros muchos posibles procesos de contextualización.

3. "Iberoamericana"

El tercer término fundamental del título limita el contenido a una zona geográfica, pero a la vez establece una categoría cultural: se trata del ensayo de la identidad iberoamericana. El referente geográfico es claro; no se trata de la cultura anglosajona ni de la europea; vamos a estudiar la identidad de los pueblos que ocupan los países de habla española en el continente americano. Ahora bien, tan fuerte como puede ser el componente geográfico que de hecho limita los países a estudiar a un grupo de países concretos, lo es también el componente cultural implícito en el término iberoamericano. Y este componente cultural es incluyente, es abierto, hasta el punto que en ocasiones se define a través de los demás, de aquello que no es iberoamericano (en este sentido las siguientes palabras de Simón Bolívar en su ensayo "Carta de Jamaica": "no somos indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles: en suma, siendo nosotros americanos por nacimiento y nuestros derechos los de Europa, tenemos que disputar éstos a los del país y que mantenernos en él contra la invasión de los invasores").

Con el término Iberoamérica hacemos referencia, lo hemos dicho ya, a los países de América de habla española y cuyo origen proviene de las divisiones administrativas coloniales del Imperio Español. Con esto precisamos otro de los límites que nos hemos impuesto al preparar el curso: Se van a estudiar los pueblos iberoamericanos a partir de su independencia, o sea a partir del siglo XIX. Esto no impedirá, por supuesto, el estudio de la época Colonial cuando los procesos de contextualización así lo requiera. Lo que significa es que el énfasis se colocará en la gestación y formación de los países independientes, en las características que comparten, en las grandes diferencias que existen entre ellos, así como el surgir, ya en el siglo XX, de una problemática común que motivó que en algún momento se los clasificara en lo político como países tercermundistas, en lo económico, como países subdesarrollados y, en fin, en lo cultural, como países periféricos.

 

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