| El sustantivo:
Es una parte de la oración muy próxima al adjetivo; los
grecolatinos agrupaban a ambos bajo el término de "nombre", pero en español
pronto paso a formar una categoría diferente como nombre sustantivo para
diferenciarlo del nombre adjetivo (Nebrija establece ya la distinción en su Gramática).
En cualquier caso, a pesar de estudiarse ambos como partes distintas de la oración, el
hecho de mantener común el término de nombre, explícitamente indica su íntima
relación. "Adjetivo y sustantivo poseen, en efecto, muchos caracteres comunes.
Tienen unos mismos morfemas de número y las variantes de estos morfemas aparecen
condicionadas por los mismos contornos fonológicos. Los morfemas derivativos de uno y
otro no son en muchos casos diferentes y algunos de ellos se caracterizan por la propiedad
de poder formar, a partir de un mismo tema de derivación, un sustantivo y un adjetivo.
Así ocurre, por ejemplo, con los nombres gentilicios: toled-ano, malagu-eño,
bilba-íno. En estos casos, la construcción sintáctica decide la categoría. Pero a
veces tampoco es decisiva la función. Así ocurre en la lengua española en muchos en que
uno de estos nombres actúa como complemento predicativo. Si decimos o escribimos: Los
españoles pierden, la agrupación con el artículo, además de la función de sujeto,
nos indica que españoles es aquí sustantivo, a menos que el pasaje anterior sea
un miembro disyecto de una frase más extensa, por ejemplo: Los jugadores italianos
ganan y los españoles pierden, en donde el artículo los puede ser un
artículo anafórico y equivaler a los jugadores, con lo que españoles
sería aquí adjetivo, lo mismo que en la frase los jugadores españoles" (RAEG). El sustantivo pasa
en ocasiones a desempeñar funciones características del adjetivo, la de atributo: día
perro, ciudad satélite, aunque en español es mucho más frecuente la
sustantivación del adjetivo. |
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