Marina Herbst
Verano de 1999

 

Los ensayistas y el ensayo

Nación y pueblo. Gobierno y soberanía. Libertad y opresión. Civilización y barbarie. Educación y cultura. Necesidades, realidades y obras. Son éstos temas recurrentes en Iberoamérica durante el siglo XIX de manera tal que identidad, libertad, pueblo y gobierno confluyen en forma circular en "un gobierno libre es educado." Los ensayos que conforman esta breve selección (de Mora y Martí) contextualizan la situación —realidades, falencias, necesidades— de la educación en Iberoamérica durante el siglo XIX, a la vez que presentan la necesidad de fomentar y proteger la educación pública en virtud de su labor concientizadora del papel del individuo como persona socialmente responsable.

En Pedagogía del oprimido Paulo Freire se aboca a la función concientizadora que debe cumplir una pedagogía liberadora. Esta pedagogía no pretende imponer, sino lograr una toma de conciencia de la propia situación (de opresión) dentro del propio contexto. La toma de conciencia de la propia situación de opresión se refiere al ejercicio efectivo de la libertad de manera tal que resulte en un cuestionamiento de las acciones e ideologías contextualmente impuestas. Esta concientización implica no una reversión de la situación de opresión, sino un abandono de tales conductas puesto que de otra manera la oposición opresor-oprimido gozaría de continuidad.

El modelo freireano es, por lo menos superficialmente, semejante al propuesto por José María Luis Mora: ambos plantean el rol central que posee la educación en el manejo de las instituciones gubernamentales y la necesidad de formar personas socialmente responsables.