Don Juan Manuel

 

Libro del cauallero et del escudero
(1326)

Miguel Vicente Pedraz
Universidad de León

CAPITULO XXXVIº
Commo el cauallero ançiano responde al cauallero nouel que cosa son los alementos.

A lo que me preguntastes que cosa son los alementos et para que fueron fechos, ya otras muchas vegadas uos he dicho que cada vna destas preguntas son dos, et esso mismo vos digo agora, que vna pregunta es que cosa son los alementos, et otra, para que fueron fechos. Et muchas vegadas vos he dicho, en otras preguntas que me feziestes, que a mi paresçe que estas preguntas que me fazedes que nin fazia a vos mengua de me las preguntar, nin perteneçia a mi de uos responder a ellas. Et commo quiera que yo creo que lo fazedes a buena entençion, sabet que he muy grant reçello que abre de fincar con bergüença, [et] que por aventura non vos [podre] responder tan conplida mente como vos avedes mester. Et si en la repuesta oviere algun yerro por aventura, que se vos seguira ende danno. Ca en el oyr et en el fablar conteçe asi: [que] avn que omne diga muchas buenas razones, si dize entre ellas alguna que non sea tan buena, mas paran los omnes mientes en aquella que non es tan bien dicha, que non en todas las otras, por bien dichas que sean. Otrosi el que oye alguna cosa, et sennalada mente quando la oye [de] alguno de quien quiera aprender, si aquel que la muestra non fabla en aquella cosa muy verdadera mente et muy conplida, es muy grant danno al que la [ha] de aprender. Ca sienpre fincara en aquella entençion, et cuydara que sabe la verdat de aquella cosa, et por aventura non sera asi. Et asi fincaran omnes non tan bien commo avian mester: ca el que muestra fincara engannador, et el que aprende fincara engannado, cuydando que sabe la cosa non la sabiendo. Et por ende deue mucho catar el que dize la cosa que la entienda et sepa lo que dize, et el que oye que faga quanto pudiere por que oya et aprenda cosas buenas et aprouechosas. Ca los mas de los fechos todos se fazen bien o el contrario por el oyr o por el fablar. Et vos, fijo, deuedes saber que quantos fechos [ay] son de vna de quatro maneras: vnos ay que en diziendo los paresçen buenos, et quanto omne mas en ello cuydare, tanto fallara que son mejores, asi commo las obras que se fazen a seruiçio de Dios, que en cuydar en ellas es vien et en fazerlas es mejor. Et otros fechos ay que en cuydando en ellos paresçe[n] mal, [et] quanto mas en ellos cuydaren, fallaran que son peores. Et por que son asi malos, los defiende Dios et la ley. Ca muchas cosas ay que son defendidas por que son malas, et otras que non son malas si non por que son defendidas. Et otras cosas ay que, en cuydandolas, pareçen bien, et de que bien cuydaren en ellas, fallaran que son malas; asi como si vn sennor que troxiesse su consejo et su fazienda muy mal errado, et mandaseli algun su vasallo que feziesse alguna cosa que fuesse el vasallo çierto que era su deseruiçio o su danno; tal fecho commo este o sus semejantes paresçen luego bien, en quanto paresçe que faze omne mandado de su sennor, mas quanto en el mas cuydare, si lo entendiere derecha mente, fallara que es mal. Ca non deue omne fazer cosa que sea danno de su sennor por conplir su uoluntat, fasta que sea en tal estado que entienda que manda lo que es su seruiçio. Et el vasallo que [de] otra guisa lo faze, cae en tan grant yerro quanto grande es el danno que el sennor reçibe por conplir su uoluntad o su mandamiento.

Otras [cosas] ay que paresçen luego malas, et de que en ellas cuydaren, fallaran que son buenas; asi commo si omne ve que su sennor faze o quiere fazer muy grant su danno, toda cosa que el buen vasallo pudiere fazer por que el sennor sea guardado de tomar aquel danno, avn que sepa quel pesara ende, non deue dexar de [la] fazer. Ca commo quiera que paresçe mal en fazer omne contra uoluntad de su sennor, pudiendol partir, mucho peor es conplir su uoluntad en manera quel venga ende danno o desonra. Et por que todas las cosas se fazen por lo que omne oye por lo que dize, segunt que ya vos he dicho desuso, por ende quer[r]ia que me preguntasedes tales cosas que las sopiesse yo, por [que] vos pudiesse fablar en ellas en guisa que fincasse ende sin vergüença, et a vos veniesse pro en oyr las et aprenderlas de mi. Mas esta pregunta que me fazedes, que cosas son los alementos et para que fueron fechos, bien entendedes vos que seria muy grant marabilla si yo pudiesse a ella responder conplida mente. Ca esto pertenesçia a omne muy letrado; ca esto es sçiençia et muy sotil et muy graue de fablar en ella omne por su entendimiento. Pero segund lo poco que yo entiendo, tengo que los alementos son quatro cuerpos: el fuego et el ayre et el agua et la tierra; et que eran mas simples al comienço, quando Dios los crio, de quanto son agora; et que en quanto nuestro Sennor tobiere por bien que duren, que seran de cadal dia mas conpuestos. Et por ende tengo que an a seer de[s]fechos; pero esto sera commo et quando fuere la uoluntad de Dios. Otrosi por que fueron fechos, la razon es esta: tengo que fueron fechos para que sea mantenido el mundo, et por que se engendren et se mantengan los omnes et las animalias et todas las otras cosas que son conpuestas dellos [et] an por ellos vida et mantenimiento, et por que sea Dios seruido et loado de todos.

 

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© José Luis Gómez-Martínez
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