Don Juan Manuel

 

Libro de los Estados
(1330)

Miguel Vicente Pedraz
Universidad de León

[Libro primero]

[CAPITULO XXXIV]

El xxxiiiiº capitulo fabla en commo el infante dixo a Julio que commo quier que razon le daua de crer que Dios [era] tal como le dizia, que mucho le plazia quel dixiese esta razon.

–Jvlio –dixo el infante–, commo quier que razon me da a mi de crer que Dios es tal commo vos dezides, mucho me plaze que digades vos esta razon.

–Sennor infante –dixo Julio–, yo vos lo dire en guisa que entendredes que vos digo verdad.

Vos sabedes que ninguna cosa non se mueve si otrie non la muebe; et aquel movimiento dura et va de movimiento en movimiento, fasta que llega a vn mouedor que faze todos aquellos movimientos, et non ay mouedor que pueda mouer a el. Et poner vos he algunos enxienplos por que lo entendades: si omne quiere mouer el dedo, conuiene que mueba aquellos nerbios que mueven aquel dedo; et si quiere mouer la mano, conuiene que faga eso mismo en los neruios que la mueben, et dende ar[r]iba eso mismo el braço, fasta que llegue al meollo, donde se mueuen todos los mouimientos de los neruios. Et en este meollo ha entendimiento et mouimiento et voluntad. Et esta voluntad faze entender al entendimiento que cunple que se mueba aquel dedo, et el entendimiento faze al mouimiento que mueua aquellos neruios por que se mueua el dedo. Et asi en el cuerpo del omne todas las cosas que se fazen et se mueuen son por esta natura, et la voluntad, que faze todas cosas, esta en el alma, que da al cuerpo vida, et que ha razon. Et esta alma criala Dios. Et ha departimiento entre el alma de los omnes et el alma de las animalias. Ca el alma de los omnes da vida al cuerpo, asi commo el alma de las animalias, et demas ha razon et libre albedrio, et por esto meresçe aver gloria o pena segund sus obras. Et esta alma, que ha esta avantaja de las alma de las animalias, es criatura de Dios spiritual, et muebese por el libre albedrio que Dios en ella puso. Et asi, Dios es el primer mouedor de todas las cosas que son en el cuerpo del omne, et a el non le mueue ninguna cosa. Et si queredes dezir que a Dios mueue ninguna cosa et ha poder de lo fazer asi, podriemos fablar sin fin, ca por fuerça conuiene que aya vn mouedor que mueba todas las cosas et ninguna cosa non aya poder de mouer a el. Otrosi, quando an de nasçer el pan o las fructas de la tierra, esto a de ser por virtud del sol et de los elementos, et estos muebense segund natura, et la natura mueuese por la voluntad de Dios; [et] de alli adellante, segund dicho es, non puede aver otro mouedor. Et por estos exemplos que vos he mostrado, podedes entender todas las otras cosas que se fazen en el mundo. Et asi, forçada mente, a omne a entender que ha vn mouedor por cuya voluntad se mueue et se faze todas las cosas, et ninguna cosa non puede mover a el; et aquel que todo esto faze et ha este poder, aquel es Dios.

 

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© José Luis Gómez-Martínez
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