Silvio Zavala Vallado

 

Silvio Zavala Vallado: vida y obra

 

Hilda Lagunas Ruiz

Silvio Zavala maestro de maestros, doctor en derecho, historiador universal, pensador, docente, investigador incansable de la historia de México y de América Latina y asiduo promotor de la cultura de América. Sus enseñanzas y su obra desde la década de los setenta, en las Instituciones de Educación Superior y Universidades de nuestro país, eran obligadas para los estudiosos de la historia, que elegíamos apasionadamente el periodo novohispano. Ahora en el siglo XXI sus obras y artículos siguen siendo fuente obligada y además una riqueza incalculable para los alumnos que deciden considerar temas de investigación de ese periodo.

Fue maestro de varias generaciones de intelectuales mexicanos e hispanos. Su obra histórica es considerada como una de las más originales, desde el periodo de su publicación hasta nuestro tiempo, aspecto que lo ha hecho y sigue haciéndolo acreedor a premios y homenajes, no solamente nacionales sino del extranjero.

Datos biográficos

Originario de Mérida, Yucatán, nació el 7 de febrero de 1909, sus padres Arturo Zavala Castillo y Mercedes Vallado García; realizó sus estudios básico y medio superior en las escuelas de su tierra natal que llevaban por nombre: “Consuelo Zavala” y “Modelo”; también estudió en el Instituto Literario de Yucatán y sus estudios superiores los realizó en las Universidades del Sureste y en la Nacional de México.

En 1931 recibe una beca para ir a estudiar el doctorado en Derecho a la Universidad Central de Madrid, España, donde adquirió el grado de doctor en 1933. Sus desempeños profesionales fueron diversos, entre los que destacan los siguientes: colaborador de la Sección Hispanoamericana del Centro de Estudios Históricos de Madrid, España; Secretario del Museo Nacional de México; fundador y director de la revista de Historia de América en México; miembro de El Colegio de México y fundador, director y profesor del Centro de Estudios Históricos del mismo, donde se le reconoció como profesor emérito; profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en donde impartió clases de historia de las Instituciones Sociales de América; impartió cursos, como profesor visitante en las Universidades de Puerto Rico, La Habana, Harvard, Seatle, Escuela de Estudios Superiores de la América Latina, París; director de la Biblioteca Histórica Mexicana de Obras Inéditas y director del Museo Nacional de Historia, ubicado en el Castillo de Chapultepec, México; miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, etc. [El Colegio Nacional, 1997]

Entre los cargos desempeñados destacan: miembro titular vitalicio de El Colegio Nacional; Presidente de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia; miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM; miembro de la Comisión de Historia del Desarrollo Científico y Cultural de la Humanidad de la UNESCO, Paris, Francia y Consejero Cultural de la Embajada de México en Francia; Delegado Permanente de México ante la UNESCO; miembro del Consejo Ejecutivo de UNESCO y Vicepresidente del mismo; Presidente del Colegio de México; Presidente del Consejo Internacional de Filosofía y de Ciencias Humanas, París; Embajador de México en Francia; miembro de la Junta de Gobierno de El Colegio de México, etc.

Don Silvio Zavala, fue miembro activo de varias academias, sociedades, institutos, patronatos, etc., tanto del país como del extranjero, de las cuales fue acreedor a una cantidad impresionante de reconocimientos, condecoraciones, menciones etc. por lo que mencionaré solamente algunas: académico de la Academia Nacional de Historia y Geografía de México y de la Academia Mexicana de Historia, correspondiente de la de Madrid, España. Miembro correspondiente de: la Academia Nacional de Historia de Argentina, Venezuela y de Bolivia, de las Academias Chilena, Dominicana, Colombiana, Panameña y Cubana de Historia. También fue miembro correspondiente de la Sociedad de Historia de Argentina, Buenos Aires; de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, del Instituto San Martiniano de Argentina; Instituto de Historia del Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; Instituto Histórico y Geográfico de Uruguay; Brasileiro; Instituto Geofráfico e Histórico de Bahía, Brasil; Sociedades de Geografía e Historia de Costa Rica, Guatemala, Honduras; de la Academia de Ciencias Históricas de Nuevo León Monterrey, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística de México, etc. [El Colegio Nacional, 1997]

Fue nombrado profesor Honoris Causa de las Universidades de Sonora, de la de Yucatán, de Toulose, Francia. Recibió una cantidad impresionante de medallas, premios, diplomas, preseas y reconocimientos: Premio Nacional de Letras en 1969; Presea Vasco de Quiroga en 1986; Premio Rafael Heliodoro Valle en 1988; Medalla Eligio Ancona; Medalla de plata “Aristóteles”, otorgada por la UNESCO en 1989; la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio; el Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales, en 1993, Premio Carlos de Sigüenza y Góngora, de la Academia Mexicana de Archivos Históricos.

La producción historiográfica también fue verdaderamente grande, ya que se registran 110 obras y 550 publicaciones entre artículos y otras contribuciones. Su especialidad fue el periodo novohispano, por lo que escribió bastante no sólo de México sino en general de los países iberoamericanos.

Las investigaciones de don Silvio Zavala han sido fruto de una preocupación fundamental que tuvo desde que era estudiante, desentrañar el sentido de la conquista en particular y de la historia novohispana en general. Dicha preocupación guió sus reflexiones en varias direcciones: una orientada a la implantación y la formación de las instituciones jurídicas y sociales de la Nueva España, otra relacionada con la historia de América Latina y con la historia universal.

Su pasión por el periodo novohispano lo ha calificado además de historiador y abogado como un gran difusor de la cultura latinoamericana y como un digno representante de nuestro país en el mundo, pues desde la década de los treinta del siglo XX ha contribuido con sus investigaciones, con su trabajo académico al fortalecimiento de la imagen de México en el mundo. Además de crear la historia y la cultura nacional y latinoamericana la ha difundido personalmente a través de conferencias, ponencias, charlas, y cursos en congresos, coloquios, encuentros etc.

Sus amplios y completos estudios del periodo novohispano, le permitieron establecer las tesis más innovadoras y sugerentes del momento, sobre el proceso de la conquista española, que ha dado lugar a varios debates y por tanto ha sido un periodo muy controvertido en donde destacó la presencia de dos culturas: los europeos y los indígenas, con la supuesta superioridad de los primeros y marcada inferioridad de los segundos, en todos los ámbitos y en toda la extensión de la palabra.

En su obra titulada Los intereses particulares en la conquista de la Nueva España propuso una de sus tesis más importantes de la historia de México de la década de los treinta del siglo XX, planteando que España y América fueron dos culturas que se funden, surgiendo un hombre hispanoamericano con nuevas y fuertes raíces, con una imagen, una cultura, una mentalidad muy específica. Tener conciencia de la historia social, política y cultural imperante en el periodo novohispano constituyó un propósito supremo en su quehacer como historiador y jurisconsulto. Es importante volver a señalar que su reflexión histórica no se ha limitado al ámbito mexicano sino latinoamericano.

Me resulta importante señalar que conocí personalmente a Silvio Zavala, en la década de los ochenta, en un evento académico, antes de escucharlo en su disertación, me pareció un hombre muy introvertido, callado, serio, imagen que se fue borrando al escuchar su conferencia y después de leer con mayor reflexión varias de sus obras, puedo decir que lo considero un hombre muy humano, con un conocimiento y una sensibilidad histórica increíble.

Se le han hecho diversos reconocimientos como muestra de respeto y admiración por su extraordinario, amplio e incansable trabajo. Por su análisis y crítica fundamentalmente de ese controvertido periodo histórico novohispano, principalmente con estudios relacionados con la implantación y la formación de las instituciones jurídicas y sociales de la Nueva España.

Rafael Altamira y Crevea al comentar la obra titulada Los intereses particulares en la conquista de la Nueva España de Silvio Zavala, mencionaba: “Plantea una cuestión jurídica que hasta ahora no había parado mientes ningún erudito americanista ni tampoco los profesionales del derecho” [El Colegio Nacional, 1997: 30]; al respecto, Miguel León Portilla comentaba que esta obra en especial y otras muchas se han reeditado continuamente a través del tiempo porque sus planteamientos han marcado un hito en la historia universal.

Su carrera profesional la inició en la década de los treinta, y una década después empezó a tener gran importancia, conjuntamente con la revolución historiografía en la cual Silvio jugó un papel trascendental.

Antes de cumplir los treinta años don Silvio deslumbró al mundo académico de treinta naciones con la publicación de la revista de Historia de América. Siendo tan joven se había propuesto como tarea fundamental la difusión de la cultura de América simultáneamente a su también incansable tarea investigativa y de docencia. Como académico mexicano le da a su pensamiento una dimensión universal.

El Centro de Estudios Históricos se funda a principios de 1941, en el interior del también recién fundado El Colegio de México, bajo la tutela del doctor Silvio Zavala, que en ese año contaba con una edad cronológica de 32 años, pero ya autor de diez libros innovadores: Los intereses particulares de la conquista de América, 1933; Las instituciones jurídicas de la conquista; comenta Ernesto de la Torre Villar que, el joven Zavala ya reconocía la importancia de las normas jurídicas, su generalidad, diferente origen y forma de aplicación, y la enorme trascendencia de la doctrina, confluencia de ideas y suma de vasto saber de muy diversa procedencia, universalidad del desarrollo jurídico del mundo occidental, y universalidad de las ideas que rigen y norman la vida de un vasto imperio [El Colegio Nacional, 1997: 31]. Y maestro conferenciante en países de Europa y América.

Dirigió El Colegio de México, sin abandonar sus hábitos de investigador fecundo, de conferenciante nacional e internacional y de funcionario de la SEP y de la ONU, dirigió eficientemente aquel organismo, formado por diez humanistas del viejo mundo radicados en México: Rafael Altamira, Francisco Barnés, Pedro Bosch, José Carner, José Gaos, Ramón Iglesias, Javier Malagón, Agustín Millares Carlo, José Miranda, Concha Muedra y Adolfo Salazar y de diez aspirantes a ser historiadores que provenían de toda América y se mudaban cada dos años. A Luis González y González le tocó pertenecer a la tercera camada estudiantil y asistir, al ingreso del doctor Silvio al senado cultural de la República a pesar de su juventud.

Con el objetivo de afirmar la cultura del pueblo mexicano, en 1943, decidió el gobierno del general Manuel Ávila Camacho, crear el Colegio Nacional, agrupando a los más destacados valores de la filosofía, la ciencia y las artes. Y es en 1947 cuando don Silvio fue llamado a convivir con 15 ilustres hombres del saber en el Colegio Nacional: don Mariano Azuela, Antonio Caso, Alfonso Reyes, Diego Rivera, José Vasconcelos, Ignacio Chávez, etc., a los que pronto se unieron: Samuel Ramos, Jaime Torres Bodet, Manuel Martínez Baéz.

En El Colegio de México y en El Colegio Nacional, don Silvio expone las metas y los métodos de la nueva historiografía, sin ofender a los tradicionalistas. También les mostró que estudiar la historia no era reducirse exclusivamente a México. Es así como: 2 de sus cursos en El Colegio Nacional versaron sobre Francia y América en el siglo XVIII, en otros expuso un programa de Historia de América; reflexiones sobre la historia general del continente, el mundo americano en la época colonial; África y Asia en la historia del Nuevo Mundo, etc.

Demostró que era necesario hacer investigaciones de la época colonial. El curso impartido en El Colegio Nacional en 1964 se refirió a la importancia de los trescientos años de la presencia de españoles e ingleses en América. En 1969 hablo de la partición del nuevo mundo en 1493. España y América son para Silvio dos culturas que no chocan, que se funden y surge un hombre nuevo con fuertes raíces que trasmiten su esencia, de ellas emerge el hombre hispanoamericano.

En El Colegio Nacional en los cursos del doctor Zavala, abundan los cursos sobre los esclavos indios en la Nueva España y los trabajadores indígenas en el virreinato peruano.

El doctor Silvio empleó su amplia cultura jurídica en el estudio de las normas y de las instituciones de la América Hispánica; dio cursos sobre la encomienda, los títulos de posesión de las Indias Occidentales y la guerra en la legislación indiana. Se ocupó de la economía y sociedad de América, de instituciones políticas y cultura, de evangelización y conquista en las Indias Occidentales, de algunas manifestaciones artísticas, del mundo histórico de Vasco de Quiroga y de Bartolomé de las Casas.

Las investigaciones y la reflexión de Silvio Zavala han tenido como tema central el problema del hombre y específicamente del indígena, sus formas de vida, sus relaciones sociales, formas de opresión y discriminación. El humanismo de don Silvio Zavala se circunscribe en un discurso que va dirigido a las clases trabajadoras y del periodo novohispano los actores principales eran: los indios, los negros, los mestizos y en general las castas.

Silvio Zavala en su obra Ideario de Vasco de Quiroga, habla de la influencia que tuvo el pensamiento humanista sobre la doctrina indiana de don Vasco y comenta que:

Quiroga no sólo condena la codicia y el rigor que acompañan al contacto de diversas razas y civilizaciones y defiende el amor cristiana al prójimo, sino que mira al aborigen con ojos de esperanza para crear un modelo excelente de humanidad. Este matiz singulariza y eleva su pensamiento entre los otros de la abundante cosecha española del siglo de la conquista [Zavala, 1995: 8].

En 1979, a la edad de 70 años, impartió sus últimas lecciones o cátedras magistrales en El Colegio Nacional, pero siguió colaborando en muchos actos: tomó parte en la conmemoración de don Manuel Toussaint y otros ilustres colegiales; fueron memorables sus palabras de reconocimiento a don Alfonso García Robles, su recuerdo de Alfonso Reyes, las palabras introductorias a la memoria de Daniel Cossío Villegas y el discurso en el acto de inhumación de los restos de Agustín Yánez.

En 1997 de los historiadores de El Colegio de México ninguno ha superado en cantidad y calidad las obras de don Silvio, pues a sus 88 años de edad y 50 años de ser miembro de El Colegio Nacional, además de haber escrito una obra voluminosa organizó archivos y bibliotecas; fomró en el arte de la historia a más de cien historiadores que gozan de buena reputación en 20 de los países hispanoamericanos. Todas las innovaciones en el México de finales del siglo XX, el método riguroso que se ha logrado imponer en la investigación histórica y la entrega de tiempo completo al oficio de historiar, tienen que ver con las enseñanzas, el gusto y la sabiduría del ilustre maestro Zavala.

Su asombrosa vitalidad e inteligencia lo hicieron combinar con habilidad y voluntad sus labores académicas, directivas, diplomáticas, de investigación y publicación; don Salvador Galván Infante, cuando don Silvio aceptó ser embajador en Francia, expresó que don Silvio se había acabado para la ciencia y que vendría ya el tiempo para el silencio y cuando de todos fue conocido que durante ese tiempo escribió y publicó dos magnas obras que sobresalen en la historiografía latinoamericana Los esclavos indios en Nueva España y el Mundo Americano en la época colonial, del aparente silencio, renacía el asombro [El Colegio Nacional, 1997: 23].

Es importante comentar también otra obra monumental, que hiciera don Silvio con su inolvidable compañera doña María Castelo. Fuentes para la historia del trabajo en la Nueva España en ocho volúmenes. Para los michoacanos son de particular importancia las obras sobre don Vasco de Quiroga.

Salvador Galván Infante describe a don Silvio como el hombre que sabiendo hacer lo que se quiere hacer y hacerlo bien, lo caracteriza como un hombre de auténtica y profunda vocación de servicio, expresando también que su ejemplo brillará siempre en nuestra Hispanoamérica representado por esa valerosa águila y esa resplandeciente luz de fuego que lo sintetizan como Águila de fuego y luz del saber [El Colegio Nacional, 1997: 24-35].

Ernesto de la Torre Villar expresó que don Silvio Zavala, por su constancia y tenacidad, por su orientación y magisterio, por su amplia y rica producción, representa el caso de un historiador mexicano, comprometido con la historia universal, con la historia de todos los hombres de todos los tiempos [El Colegio Nacional, 1997: 29].

Carlos M. Pasos Novelo, Rector de la Universidad Autónoma de Yucatán, señaló que Silvio Zavala dijo al investigador Peter Bakewell en “Conversaciones sobre historia”:

Yo nací en la tierra de los mayas... Nací en una región que tiene catedral, arcos, murallas, conventos, calles en cuadrícula, viejos cascos de haciendas, convivencias de gentes y lenguas distintas; elementos heredados de la colonización hispana, que poco a poco me hicieron sentir esa atracción por el ayer. Tenía idea de que el pasado existe, de que conviene conocerlo y hasta da gusto saber de él; creo que eso es lo que a mí me dejo Yucatán [El Colegio Nacional, 1997: 43].

Es así como Pasos Novelo dice: “Don Silvio Zavala en todo momento ha puesto su fe en que el hombre es perfectible; que las lecciones del pasado son el fundamento de los lazos solidarios entre el hombre que, solo ante su finitud y el mundo, requiere de los otros, de su comprensión y apoyo” [El Colegio Nacional, 1997: 45].

 

Bibliografía

Directa

  • Zavala, S. (1975). Servidumbre natural y libertad cristiana, según los tratadistas españoles de los siglos XVI y XVII. Porrúa. México.

  • ________. (1985). El servicio personal de los indios en la Nueva España II, 1550-1575. El Colegio de México/El Colegio Nacional. México.

  • ________. (1991). Ensayo bibliográfico en torno de Vasco de Quiroga. El Colegio Nacional. México.

  • ________. (1991). Los intereses particulares en la conquista de la Nueva España. El Colegio Nacional. México.

  • ________. (1995). Ideario de Vasco de Quiroga. El Colegio de México/El Colegio Nacional. México.

Indirecta

  • El Colegio Nacional (1997). Homenaje a Silvio Zavala. Decano de El Colegio Nacional. México.

  • _______. (1999). Bibliografía de Silvio Zavala. México.

Hilda Lagunas Ruiz
Universidad Autónoma del Estado de México
Actualizado, octubre 2006

 

© 2003 Coordinador General para México, Alberto Saladino García. El pensamiento latinoamericano del siglo XX ante la condición humana. Versión digital, iniciada en junio de 2004, a cargo de José Luis Gómez-Martínez.
Nota: Esta versión digital se provee únicamente con fines educativos. Cualquier reproducción destinada a otros fines, deberá obtener los permisos que en cada caso correspondan.

 

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