Teoría, Crítica e Historia

 

Dos caminos ante la pobreza: Los padres Gabriel y Néstor en la novela Nicodemus

Steven Casadont

 

CAMILO TORRES Y LA violencia

Camilo Torres ubica la decisión de usar o no usar la violencia justa en las manos del orden establecido: “Siempre he creído que hay que evitar la violencia y que tenemos que buscar los medios pacíficos. Pero estoy también convencido de que la decisión sobre si los cambios serán por vía pacífica o no, le corresponde mucho más a la clase dirigente que es la que tiene los instrumentos de represión” (Torres 401). La violencia era, en sus ojos, el último recurso para un revolucionario cristiano:

Estoy convencido que es necesario agotar todas las vías pacíficas y que la última palabra sobre el camino que hay que escoger no pertenece a la clase popular, ya que el pueblo, que constituye la mayoría, tiene derecho al poder. Es necesario más bien preguntarle a la oligarquía cómo va a entregarlo; si lo hace de una manera pacífica, pero si no piensa entregarlo o lo piensa hacer violentamente nosotros lo tomaremos violentamente. Mi convicción es la de que el pueblo tiene suficiente justificación para una vía violenta. (Torres 408)

Sin embargo, en los días cercanos a su muerte, Camilo Torres ya no reconoce otras opciones sino la de la violencia. Unas semanas antes de la batalla que le tomaría su vida, los periódicos colombianos recibieron su Proclama a los colombianos en que está ausente la opción pacífica. “El pueblo sabe que las vías legales están agotadas. El pueblo sabe que no queda sino la vía armada” (Torres 571). Su lenguaje no lleva el tono de un sacerdote (no menciona a Dios, ni a Jesús, ni la Iglesia), sino un revolucionario en el molde de Che Guevara:

Todos los colombianos patriotas debemos ponernos en pie de guerra. Poco a poco irán surgiendo jefes guerrilleros experimentados en todos los rincones del país. Mientras tanto debemos estar alerta. Debemos recoger armas y municiones. Buscar entrenamiento guerrillero. Conversar con los más íntimos. Reunir ropa, drogas y provisiones, y prepararnos para una lucha prolongada.

Hagamos pequeños trabajos contra el enemigo en los que la victoria sea segura. Probemos a los que se dicen revolucionarios. Descartemos a los traidores […] Colombianos: No dejemos de responder al llamado del pueblo y de la revolución […] ¡Ni un paso atrás! ¡Liberación o muerte! (Torres 571)

 

Bibliografía citada

  • Torres, Camilo Restrepo. Cristianismo y revolución. México: Ediciones Era, 1970.

 

© Steven Casadont,
Dos caminos ante la pobreza: Los padres Gabriel y Néstor en la novela Nicodemus. 2005.

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