Arturo Andrés Roig

 

"Datos bio-bibliográficos de Arturo Andrés Roig"

Carlos Pérez Zavala

Arturo Andrés Roig nació en Mendoza, Rep. Argentina, el 16 de septiembre de 1922. Su padre fue Fidel Roig Matóns y su madre María Isabel Petazzi, nativa de Mendoza, Profesora de Primeras Letras. Fidel Roig Matóns nació en Gerona, España, fue primer violín en el teatro municipal de su ciudad. Dio un concierto en la sociedad wagneriana de Buenos Aires y más tarde en la filial de Mendoza, donde terminó radicándose en 1909. Allí formó, con su primo Agustín Roig, un cuarteto de cuerdas. A partir de 1929 se dedicó a la pintura. Pintó paisajes, cordilleras, personajes. Orientándose siempre hacia lo americano, plasmó en imágenes el mundo en extinción, especialmente el de los huarpes. Se consagró a la gesta e iconografía sanmartiniana, en el soberbio escenario de la Cordillera. Falleció en Mendoza en 1977.

Arturo Andrés iba a heredar el amor a las letras de su madre y el fino espíritu de su padre para apreciar hombres, gestas, cosas del mundo circundante. La palabra iba a ser para él un modo de acercarse cálidamente a ese mundo y nunca un frío instrumento de transmisión de conocimientos.

Actualmente es un vecino de Guaymallén, donde vive con su esposa Irma Alsina Manén, lo visitan sus cuatro hijos y sus nietos, y vive rodeado de amigos y "compañeros de sueños", cuando no viaja, requerido desde distintos lugares de América y de Europa.

En 1949 egresó de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cuyo, en Mendoza, como Profesor de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en Filosofía. Perfeccionó sus estudios becado en la Sorbona donde investigó bajo la dirección de Pierre -- Máxime Schuhl. Fueron años de estudio, pero también de contacto con la realidad europea y de incipientes preguntas acerca de nuestra América y en especial de la inquietante Argentina de 1954. A su regreso continúa con sus estudios de Platón y su interés por los clásicos pero siempre atento a la realidad regional, nacional y continental. Colaboró con la Cátedra de Historia de la Filosofía Antigua de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza, accediendo al cargo de Profesor Titular Efectivo, por concurso, en 1959. Desde 1955 enseña Pensamiento Argentino en la misma Universidad y más tarde también en San Luis. Despunta así "una línea de investigación orientada a recuperar, sistematizar y valorar la historia de nuestra cultura regional" (Arpini) . De este modo, entre 1957 y 1968 aparecen numerosos trabajos sobre figuras relevantes, no siempre antes reconocidas, de nuestro pasado cultural, como Juan Crisóstomo Lafinur, Agustín Alvarez, Juan Llerena, Juan Gualberto Godoy.. Notamos que sus estudios americanos comienzan por lo regional, en este caso, la noble región de Cuyo, marcada por el recuerdo del Libertador. Aparecen así La Filosofía de las luces en la ciudad agrícola.(UNC, Mendoza, 1968) y Breve historia intelectual de Mendoza (Ed. del Terruño, Mendoza, 1966).

Como fruto del diálogo y la amistad con Leopoldo Zea y del encuentro con Miró Quesada y Salazar Bondy decide ampliar el marco de trabajo y comienza encarando, de acuerdo con Coriolano Alberini y Rodolfo Agoglia, "el proyecto de trabajar el problema del pensamiento ecléctico en el Río de La Plata" (Arpìni). Entonces descubrió que lo más interesante del trabajo no era el eclecticismo francés sino el krausismo. Publica, en consecuencia, ya en la madurez de su pensamiento, el valioso libro Los krausistas argentinos, en México, en 1969. En 1972, también en México, aparece otra señera contribución que alumbra y reorienta la historiografía argentina, El espiritualismo argentino entre 1850 y 1900. Muestra el hilo espiritualista continuo que va por debajo del positivismo ambiente, mostrando las debilidades de la tesis panpositivista de Korn.

En 1972 vio la luz Platón o la Filosofía como libertad y expectativa. (UNC, Mendoza).

El paso de lo regional a lo nacional y luego a lo latinoamericano se advierte a partir de 1971, cuando inicia el Seminario de Pensamiento Latinoamericano en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNC. Los estudiantes debían presentar un trabajo para obtener la Licenciatura en Filosofía y este Seminario fue el marco ideal. En él se originaron trabajos que signarían para siempre el destino de jóvenes investigadores, como fue el caso de Horacio Cerutti Guldberg. Se estudiaron pensadores latinoamericanos tales como Vaz Ferreyra, Enrique Rodó, Antonio Caso..

En 1974 participó Roig en el Congreso de Morelia, Méjico, que fijó un hito en la historia de las ideas en Latinoamérica.

Este trabajo se trunca en 1975 cuando los enemigos de la historia, de la libertad y del futuro consiguen que sea dejado cesante en la Universidad de Cuyo, debiendo emigrar al extranjero con su esposa y sus cuatro hijos, en busca de trabajo y seguridad . Trabaja dos meses en Caracas, en el Instituto Rómulo Gallegos. Allí toma parte en las reuniones de discusión de la Biblioteca Ayacucho. Luego se traslada a la ciudad de México, cuya Universidad Autónoma lo recibe gustosa. Pero para facilitar el interrumpido estudio de sus hijos acepta la invitación de su amigo Hernán Malo, a la sazón Rector de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, con sede en Quito. Uno de los golpes más dolorosos que le había asestado el poder dictatorial de su país había sido expulsar a tres de sus hijos de la Universidad por "subversivos" y dejarlos partir sin documentación alguna que probara sus estudios. Hernán, el amigo a quien recuerda hoy con emoción, les solucionó todos los problemas, bajo su palabra los admitió en la Universidad, hasta que lograron la documentación necesaria. En Quito se iba a quedar diez años e iba a pagar con creces la hermosa hospitalidad de los ecuatorianos.

Cuando, en el mes de junio de 1999, en Río Cuarto, le pregunté cómo pudo adentrarse tanto en la cultura ecuatoriana, me contestó que, por entonces Hernán Malo, filósofo graduado en Insbruck, había adoptado como lema de trabajo ecuatoricemos la universidad, favoreciendo el estudio de la historia de la cultura ecuatoriana. Roig trabajó con ahínco y con cariño en archivos públicos y privados. El estado de los estudios filosóficos no era bueno, no había conciencia clara de las vetas filosóficas contenidas en numerosos escritos, pero sí se habían logrado buenos frutos en los estudios literarios (sobre todo del siglo XIX) y en la documentación histórica. La tarea principal de Roig fue despertar la conciencia de que existía un vigoroso pensamiento ecuatoriano dentro de esa cultura predominantemente literaria.

Fue también Profesor de Pensamiento Social Latinoamericano en la Universidad Central del Ecuador. En esa etapa de su vida se destaca el libro Esquemas para una historia de la filosofía ecuatoriana (Quito, Pontificia Universidad, 1977)) en el cual propone historiar las formas del pensamiento ecuatoriano con una nueva metodología y una nueva periodización, acorde con todos los actores y los hechos sociales. Este libro generó una serie de trabajos que dieron lugar a la Biblioteca Básica del Pensamiento Ecuatoriano. Siguiendo esta línea Roig presentó en 1984 El pensamiento social de Juan Montalvo (Quito, Tercer Mundo), El Humanismo ecuatoriano en la segunda mitad del siglo XVIII (Quito, Banco Central), Bolivarismo y Filosofía Latinoamericana (Quito, Flacso), Narrativa y cotidianidad (Cuadernos de Chasqui, Nº 4).

En 1981 apareció en Méjico (FCE) su obra Teoría y Crítica del Pensamiento Latinoamericano, "que constituye el intento más amplio y sistemático de ponderar la Filosofía latinoamericana contemporánea, desde su posición de historicista empírico que encuentra sus raíces en afirmaciones visibles. Esta obra fue escrita íntegramente en el Ecuador, fruto de sus clases y seminarios de Ciclo doctoral organizados por el Centro de Estudios Latinoamericanos y fue bautizada como la Biblia del pensamiento latinoamericano en el XI Congreso Interamericano de Filosofía celebrado en Guadalajara en 1985" (Pérez Pimentel). De 1981 data también Filosofía, universidad y filósofos en América Latina, México, UNAM

En 1983 se conoció en Argentina la siguiente noticia: "El Gobierno de la República del Ecuador

concedió al Profesor Arturo Andrés Roig la condecoración al mérito cultural de Primera Clase, distinción que por primera vez se otorga a un argentino en ese país" (Arpini) Se reconocía así su trabajo en el campo de la investigación científica y de la formación de investigadores de alto nivel en ese país, así como su labor de rescate del pensamiento ecuatoriano.

En 1984 la Justicia Federal Argentina lo reincorporó, diez años después, a su querida Universidad de Cuyo, en la ciudad de Mendoza. Habían quedado atrás los "años crueles", la era de los prepotentes que tanta sangre costó a la República Argentina.

Cuando Arturo Roig volvió del exilio, dijo en su discurso de reincorporación que el ejercicio de la libertad es "la puesta en marcha de una praxis responsable y por eso mismo crítica". A la Filosofía le corresponde "la reflexión sobre el hecho mismo del ejercicio del saber como ejercicio de la libertad" . Ya pasaron los tiempos del divorcio entre teoría y praxis. El filósofo, o quien se precie de serlo, "deberá regresar al ágora, deberá reincorporarse valientemente a la ciudad" . No es tan importante el mundo del sentido como el sentido del mundo. " El país nos espera - dijo - América Latina nos espera. Empecemos una nueva aurora, aun cuando hayamos dejada desgarradas nuestras carnes - y tan dolorosamente - en este camino que vamos llevando". En el camino habían quedado entrañables amigos como Mauricio López y Rodolfo Agoglia.

De vuelta a su país, reabrió Roig el Seminario de Estudios Latinoamericanos . Su labor se desplegó desde la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Cuyo y luego desde el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Mendoza (CRYCYT), que sigue siendo su lugar de trabajo. Surge así un excelente y renovado grupo de trabajo, con proyección internacional.

Pero no olvidó a su segunda patria. En 1986, año en que fue invitado a ingresar al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), tuvo a su cargo la edición de El pensamiento latinoamericano del siglo XIX y concurrió al Simposio Internacional sobre Eugenio Espejo y el pensamiento precursor de la Independencia de Ecuador. En 1987 editó La Utopía del Ecuador. En 1989 preparó la obra Pensamiento filosófico de Hernán Malo González.

En los últimos años su producción ha sido abundante y densa. En 1993 publica Rostro y filosofía de América Latina. (EDIUNC, Mendoza) , en 1994 El pensamiento latinoamericano y su aventura. (Centro Editor de América Latina, Buenos Aires) . Sus escritos sobre la Universidad aparecen reunidos en una cuidadosa presentación La Universidad Hacia la Democracia, en 1998 (EDIUNC, Mendoza). Dirigió y compiló Argentina del ‘80’al ‘80’. Balance social y cultural de un siglo. (1993, UNAM, México) y Proceso civilizatorio y ejercicio utópico en nuestra América (1995, Fundación Universidad Nacional de San Juan).

En 1993 la Universidad Santo Tomás, de Bogotá, reúne un conjunto de trabajos acerca de un tema central en su obra : la ampliación metodológica relacionada con el campo de la Historia de las Ideas, con el título Historia de las Ideas, Teoría del Discurso y Pensamiento Latinoamericano.

La tarea de Arturo Andrés Roig ha sido reconocida en América Latina. El Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador le otorgó en 1983 la "Condecoración al mérito cultural". La Universidad de Guadalajara, México, realizó, en 1989, un Homenaje a su labor. La presidencia de la República del Ecuador le otorgó, en 1992 la Orden Nacional "Honorato Vázquez". En 1993 fue declarado "Visitante ilustre de la Universidad de las Villas", en Cuba. En mayo de 1994 la Universidad Autónoma de Managua lo recibió como Doctor Honoris Causa. En septiembre de 1994 la Universidad Nacional del Comahue, Argentina, lo declara Profesor Honorario. En 1996 La Universidad Nacional de Río Cuarto, Argentina, le otorgó el título de Doctor Honoris Causa.

Referencias

  • Arpini, Adriana. "Arturo Andrés Roig, maestro y filósofo mendocino". Lacoste, P. (comp.) Guaymallén, historia y perspectivas, Mendoza, 1996.
  • Pérez Pimentel, Rodolfo. Diccionario biográfico del Ecuador, T. XIII., Universidad de Guayaquil.
  • Pérez Zavala, Carlos. Introducción a El Historicismo Empírico de Arturo Andrés Roig
  • Tesis doctoral en Filosofía. Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. 1997.
  • Pérez Zavala, Carlos. Arturo Andrés Roig. La Filosofía Latinoamericana como compromiso. Universidad Nacional de Río Cuarto. Ediciones del ICALA. Río Cuarto, 1998 ( hay algunas modificaciones con respecto a la Tesis).

Carlos Pérez Zavala
Julio de 1999
Río Cuarto. R.A.

 
Carlos Pérez Zavala. Arturo A. Roig. La filosofía Latinoamericana como compromiso. Río Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto y Ediciones del ICALA, 1998 [La primera edición de este texto, bajo el título de El historicismo empírico de Arturo Andrés Roig, corresponde a la tesis doctoral presentada en 1997 en la Universidad de Córdoba. El texto de la tesis es más completo y lo hemos preferido mantener para este versión en el Internet]

 

© José Luis Gómez-Martínez
Nota: Esta versión electrónica se provee únicamente con fines educativos. Cualquier reproducción destinada a otros fines, deberá obtener los permisos que en cada caso correspondan.
 

 

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