Leopoldo Zea

El Nuevo Mundo
en los retos del nuevo milenio

"Caída y emergencia de Hugo Chávez"

Los sorpresivos y rápidos sucesos en Venezuela en torno a la caída del controvertido presidente Hugo Chávez han sido impactantes a lo largo del mundo, natural expresión de la ineludible y discutida globalización. Pero, ¿son tan importantes estos sucesos? ¿No se trata de un cotidiano modo de vida político de los pueblos que forman América Latina?

Esta preocupación se ha reflejado en los poderosos medios de información de nuestros días, y muy en especial en Estados Unidos, en organismos importantes dentro de la vida internacional de este poderoso país. Más aún, con las pretensiones de los grupos más conservadores que intentan regresar el reloj de la historia y volver a la Guerra Fría que puso en marcha el presidente Harry Truman para imponer la hegemonía mundial que le disputaba la Unión Soviética, bajo la dictadura de José Stalin.

Medios informativos como Washington Post, New York Times, y en la radio y televisión cnn, han anunciado los últimos sucesos de Venezuela en este sentido y han nombrado protagonista de estas pretensiones hegemónicas al presidente George W. Bush, hijo del último presidente del mismo nombre que gozó de la hegemonía de la Guerra Fría y que fue arrastrado por la Guerra Sucia al terminar la Fría.

Los medios de información a los que me refiero no son instrumento de la política internacional estadounidense, sino que guardan su independencia y además son críticos. Su preocupación central radica en analizar si determinados sucesos afectan o no a Estados Unidos como nación. Por ello, sus enfoques son formas de presentación sobre el futuro de los mismos.

Éste es el caso de los vertiginosos cambios que se han dado en Venezuela y que protagoniza el presidente Hugo Chávez. Pero, ¿quién es Hugo Chávez? ¿Qué quiere? ¿Es un farsante o un auténtico líder? Preocupa aún la reacción que su caída provocó en la cumbre latinoamericana del Grupo de Río en Costa Rica que condenó los sucesos contra un gobernante legítimamente electo.

¿Por qué puede ser grave? Porque el presidente Hugo Chávez ha hecho del petróleo un arma para hacer realidad la utopía del Libertador Simón Bolívar de una “Nación de naciones” o una “Raza de razas” que integren la diversidad de las expresiones de lo humano.

El control de petróleo ha sido la base de la hegemonía estadounidense durante la Guerra Fría, principalmente en América Latina. El fin de la Guerra Fría hizo que Estados Unidos mantuviera en su totalidad el control de esta riqueza. Tanto el de Venezuela como el de México son vitales, al igual que el que acumula en el Golfo de México y hacia el sur en el Pacífico y en el Atlántico.

¿Quién es Hugo Chávez? Al iniciarse el golpe que al final se hizo realidad, cnn dio a Chávez una extraordinaria cobertura permitiéndole exponer en sus pantallas lo que le animaba el hecho de hacer realidad el bolivarismo. Lejos de encerrase en su ideología la abrió a la oposición heredada del pasado. Ésta podía expresarse y discutirse libremente, sin necesidad de violencia alguna hasta encontrar lo común en ambos enfoques.

¿Por qué entonces la violencia que culmina con la caída de Chávez? Carmona, un empresario apoyado por la cúpula militar que había triunfado junto al presidente Hugo Chávez, declaró bruscamente que la dictadura legítima de Chávez había terminado. Pero agregó, considerándola como otra buena noticia, que no se daría a la Cuba de Fidel Castro un solo barril de petróleo; dijo además que el petróleo sería comprado por Estados Unidos en su totalidad.

Volvía la incógnita, ¿quién es Chávez? ¿Por qué tiene tanto éxito la asonada? ¿Acaso será Chávez el tirano que se dice que es? ¿Es un simulador? ¿El golpe ha sido real o es un autogolpe? ¿Es Chávez el empedernido golpista que quiso frenar la democracia del presidente Carlos Andrés Pérez?

Por mi parte, sólo podría aportar tres experiencias del grupo del que era parte Hugo Chávez: la primera sucedió en 1982 cuando Venezuela se preparaba para celebrar el bicentenario del nacimiento de Simón Bolívar. Fue durante la presentación de la obra completa del edecán del Libertador, el general O’Leary. Independientemente del ejército venezolano que organizaba el acto me fue presentado un grupo de jóvenes militares de bajo rango que se denominaban “Bolívar 2000”.

En 1988, diez años después, el presidente Carlos Andrés Pérez que había organizado los festejos del bicentenario de Bolívar regresaba al gobierno. La situación económica era distinta. Al terminar los fastuosos actos de su regreso, sin recursos económicos, elevó en forma brutal los costos de los servicios públicos lo que originó el “caracazo”. Carlos Andrés Pérez lo reprime brutalmente. Ante la resistencia llamó al oficial que comandaba un grupo de élite, Hugo Chávez, y él, lejos de obedecer, encañona al mismo presidente diciéndole: “Usted es nuestro prisionero porque el grupo Bolívar 2000 no dispara contra el pueblo”. El secretario de Defensa se interpuso y poco después le dijo a Chávez: “Tu gente está rodeada y se ha rendido”. Chávez no bajó el arma y dijo que se rendía si se le permitía hablar ante los medios de comunicación para decir por qué lo había hecho y que lo mismo hiciera el presidente, ya que él había reprimido.

Poco después, Hugo Chávez fue liberado por el presidente Caldera y desterrado. En 1998 Chávez se lanzó como candidato a la presidencia de la Republica alcanzando un triunfo aplastante junto con el grupo “Bolívar 2000”. Toda esta experiencia la registré y publiqué en Novedades, así como ahora lo hago en Excelsior.

Para mí, Chávez no ha sido un golpista sino un iluminado que se considera la reencarnación de Simón Bolívar. Quizá un loco que, como Bolívar, al ser traicionado y golpeado por el grupo que le acompañó en su gesta libertadora se dice a sí mismo “sólo hay tres locos: Cristo, Don Quijote y yo”.

Pero, ¿qué tiene que ver en esto Fidel Castro y su isla, Cuba? En la isla no hay petróleo, sin embargo esta isla, como el archipiélago del que es parte en el Caribe, motivó la ambición de los padres de Estados Unidos, principalmente de Thomas Jefferson. Jefferson consideraba que los estadounidenses estaban destinados por la Providencia a llevar la libertad y el progreso sobre tierras ricas, que la colonización española por mestiza no fue capaz de explotar de la misma manera como podía hacerlo el pueblo destinado de la América blanca, anglosajona y puritana. En 1898 el presidente Teodoro Roosevelt se la arrancó toda a España.

Un bolivariano, José Martí, habló de “Nuestra América”; la América mestiza que llega hasta Tierra de Fuego. Así empieza otra historia en la que la mayor riqueza no son el oro y las piedras preciosas sino el petróleo.

Fidel Castro es el líder que surge y declara: “De lo que hago la culpa la tiene Martí y con él Bolívar”. Así llegamos al nuevo siglo y milenio en el que México hace de la Revolución un caldero y asilo de todos los que luchan por esta meta. La hazaña de la libertad que ha de abarcar todo el continente se hace realidad cuando el presidente Bill Clinton destaca la grandeza de su pueblo por la multiplicidad de sus razas, culturas, religiones, hábitos, costumbres y por su mestizaje.

En Perú, una nación cargada de indios, mestizos y criollos, se mantienen las mismas divisiones sociales que en la Colonia. El primer intento por cambiar la situación lo hace el general Juan Velasco Alvarado quien llega al poder en 1968 y pide que no se hable más de indios, mestizos y criollos, sino de peruanos. En 1975 lo depone otro general y se desata la violencia de Sendero Luminoso, grupo con bases indígenas.

En las elecciones democráticas de 1990 triunfa el ingeniero Alberto Fujimori, de origen japonés, al que los criollos y apristas no le permiten gobernar. En 1990 Fujimori reaccionó y disolvió el Congreso, poniendo en marcha la lucha contra el terrorismo de Sendero Luminoso. Fujimori recibe el apoyo del pueblo y en 1992 obtiene una gran victoria contra el terrorismo. Un año después, en 1993, Fujimori promulga una nueva Constitución y en 1995 se reelige sobre un candidato criollo. Triunfa pero es acusado desde Estados Unidos de golpista. Así, gobernó hasta el año 2000.

Una nueva experiencia me la ofreció la invitación que la Universidad del Sur de Bahía Blanca, Argentina, me hizo en 1999 para hablar sobre el Caribe en aquella región antártica. De esta manera, seguí los acontecimientos del cambio del justicialista Carlos Menem, quien dolarizó al país, por el radical Fernando de la Rúa, apoyado por el Frente Popular.

Seguí el cambio a través de la televisión mexicana que tiene dos canales internacionales: Televisa, donde todas las mañanas Joaquín López Dóriga da las noticias, y cni. Allí se dice que los grupos más conservadores de Estados Unidos, principalmente en la Cámara dominada por los republicanos, se habla de poner fin a la dictadura de Alberto Fujimori, a la del venezolano Hugo Chávez y a la del pri en México, por corrupta.

Para enfrentar a Fujimori y vencerlo, se contó con el ladino Alejandro Toledo, funcionario del sistema de Estados Unidos, pero aún no se había decidido quién enfrentaría a Hugo Chávez. En cuanto al pri en México, el empresario de la Coca Cola Vicente Fox, que sabe mucho de técnica de mercado, era el indicado para anular a los priístas divididos por el prd.

La amenaza parecía haberse cumplido pero ahora fracasa con el regreso de Hugo Chávez. La reacción contra el terrorismo represivo del presidente George W. Bush y la forma como se está expresando en Tierra Santa está conduciendo a un nuevo Macartismo que preocupa a los mismos estadounidenses. Esto preocupa también a medios de comunicación como cnn, entre otros, que busca otras informaciones.

(Excelsior, 28 de abril de 2002)

© Leopoldo Zea. El Nuevo Mundo en los retos del nuevo milenio.  Edición a cargo de Liliana Jiménez Ramírez, Septiembre 2003. La edición digital fue autorizada por el autor para el Proyecto Ensayo Hispánico y fue preparada por José Luis Gómez-Martínez. Se publica únicamente con fines educativos. Cualquier reproducción destinada a otros fines deberá obtener los permisos correspondientes.

 

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