María Zambrano
Correspondencia

 

Roma, 11 de diciembre de 1959
Lungotevere Flamino 46
Palazzina 4. Scala B.

Querido Diego[1]:

Ya veo que el escribir en los papeles ha agudizado tu agrafía en lo que hace a los amigos y en especial a esta tu servidora. Mucho parangonearme con el arte clásico y después... na, el silencio más tremebundio —no es errata—.

Así que creo tener cosas que decirte, pero al ponerme a la máquina se me congelan mis naturales impulsos comunicativos. Pero te pido un favor, y es que hagas llegar a las manos de Don Alfonso Reyes la cartica adjunta. Pues, hace tiempo que por dos veces me devolvieron de correos una carta que le escribí a la dirección de Nápoles #5. Y te agradeceré que me mandes la que ahora tenga.

Verás, pues te ruego la leas, que estoy en actividades editorialicias con Elena[2], muy restringidas y por amor al arte meramente, pues ni siquiera los autores no serán pagados hasta... que haya beneficios. Los folletos son delgaditos e infrecuentes. Pero la idea parece buena y creo le vino a la cabeza queriendo hacer se publicara Los sueños y el tiempo, el esquema aparecido en Diógenes que alguien le dio a leer, pues yo no le había hablado de él ni de nada mío.

Ella tuvo también la idea de hacer que pidiese una beca y así lo hice a la Fundación Bollinghen de N.Y.. La contestación la sabré... a principios del próximo verano. Es para los susodichos sueños.

Y como V.E. “me pidió el currículum vitae”, te quería decir que si te hubieras hecho alguna “gestión” podría ofrecer “La Multiplicidad de los Tiempos en la Vida Humana”. Así que ya lo sabes. Pues esa beca sería para enero 61.

Y “en attendant” no sé, recibí unos dinerillos del Mártir[3] por medio de Conesa. Lo del viaje a Suiza ha sido tan catastrófico que aún no nos hemos levantado de este ahorro, pues al mudarnos de casa nos hemos encontrado sin mesa y sin sillas, y claro, algo hemos tenido que comprar. Tengo un escritorio muy bonito. Pero nos vamos a morir de frío y el desastre es épico. ¡Qué maravilla son ciertas “soluciones”!

Dime algo de mi libro, hombre de Dios. Pues alguien me ha dicho que el Fondo está en publicarlos. El Fondo —¿no era la Universidad?—[4]

Mandé a Juan unas letras azules con abrazos y auguris por su grandiosa Exposición de cuyo resultado nada me habéis hecho saber. ¡Vaya gente!

Ayer inauguró una Exposición Ema en la Scheieder, está muy guapa y pinta mejor. Me alegra verla bien y “avanti”. A Nieves la he visto varias veces. Te recuerda sin consuelo. ¡Cómo te quieren!

He mandado a Madrid, a “Taurus Ediciones” un ensayo largo que me puse a hacer partiendo de una nota de Misericordia que copiaba para vuestro libro. Y he mandado los dos, pero he dicho que dejo a su facultad publicar también ése, el escrito hace veinte años. Si creen que no, quizás os lo envíe, si hay tiempo y se creéis conveniente que el libro engorde.

Te diré el índice del nuevo: La España de Galdós

Primera parte:

  • “Misericordia” en la obra de Galdós

  • Los Personajes: ansia de ser y hambre de realidad.

  • En el lugar de la vida.

Parte Segunda:

  • La revelación de Nina

  • La realidad de la vida.

  • En la verdad de la vida.

  • Finalmente.

Y ahora finalmente, sí.

Un abrazo. Y otro a Juan.

María


Notas

[1] Se lee al margen: “Además de esas [ilegible] ponencias de mi modestísima pluma—honor, la presentación estaba muy bonita. Pero dime, ¿qué escribes y el [ilegible]? Aquí esta tú pluma

[2] Se refiere a Elena Croce.

[3] Se refiere a su esposo.

[4] Se refiere a El hombre y lo divino.

 

© José Luis Gómez-Martínez
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