María Zambrano
Correspondencia

 

La Pièce 26 de junio de 1974

Gracias a nuestros amigos Antonio y Mariano te envío esta carta con rapidez y seguridad —Con gran sentimiento no he podido verlos no sé si mañana. Rafael ha estado literalmente secuestrado [ilegible][1]

Querido Enrique:

Tu sabrosísima carta me llegó sin novedad, aunque no con la rapidez que sería pensable, mas en fin, no nos quejemos. El otro día recibí una carta de Reyna Rivas que tardó 20 días desde Caracas. ¿Entonces? No es sólo el correo de Italia. Otras veces las cartas parece que llegan antes de haber salido. No hay ritmo. Sólo la poesía y al pensamiento, y a las personas de acuerdo y calidad queda hoy encomendado el ritmo y la melodía, y a la música para mí tan inasequible ahora. La oigo por dentro. Me alegra mucho que te hayas decidido a sacar copias de tus poemas, y con el máximo interés espero la que me destinas, como no te extrañará el saber, pues que de tan antiguo lo sabes. Bueno, el caso es que Valente está en pasar el mes de agosto con su familia en Roma. Así que lo más hacedor sería que le des tú mismo la copia o las copias y que si te has ido antes de Roma, se las dejes a Pinilla o alguna persona que se quede. Leí con tristeza en la última Ínsula, que viene ahora más animada, un largo poema de Claudio Rodríguez. Hasta qué punto, me digo, ciertos climas, pueden dar al traste con un poeta de tan ricas dotes. Sí, qué fortuna la nuestra, fortuna que por lo demás no hemos dejado de pagar desde... De mí misma, diría, que nací ya exiliada “malgré tout”.

¿Os habéis enterado en Roma del escándalo de la muerte del cardenal ocurrida según un teólogo en “espectases” hacia Cristo, de quien ahora dicen “que frecuentaba o cultivaba el trato con las prostitutas? Pobre Magdalena perdonada porque había amado y no porque había vendido su cuerpo y de paso su alma. ¿Y Él visitó alguna vez en cachette de incógnito a alguna demoiselle? Y quieren presentarlo —el suceso imborrable— como una operación contra el mantenimiento del celibato eclesiástico. He estado haciendo un comentario a la aparición de la “Guía Espiritual”[2] en versión fiel junto con unos fragmentos de la “Defensa de la contemplación” inéditamente enteramente y de un ensayo que me gusta mucho de Valente sobre la Mística y sobre Molinos. Qué renovada lección, es decir, para mí nada renovada, pues que de Molinos y su Guía hay huellas en casi todos mis libros, llenos de constante referencias. Hasta pensé un momento en hacer mi tesis doctoral sobre la Guía y su autor. Aquello Enrique, aquel nudo de la enmarañada Europa y de la España que abandona a sus hijos también en Roma, no ha pasado. Estamos en el mismo punto. Hay sambenitos de recambio.

Me alegro de que os hayáis conocido personalmente al fin, Gil Albert y tú. La reunión de Salinas me sabe a “sarao” del XIX, quizá por el lugar, Calle de Don Pedro —¿Salinas?— a donde dan los balcones de la primera casa frente al Palacio del Duque de Rivas, que junto con mis Padres ocupé en Madrid. Y también me recuerda un tantico a aquellos mis tiempos de entonces, a algunas reuniones que se formaban en aquel mi saloncito— que nunca más volví a tener, ah, sí el de Piazza del Popolo. De Gil Albert la última noticia fue la de que había recibido las cuartillas mías que me pidió para su homenaje en “Murice”. Al pedírmelas me decía que junto con Ramón Dieste y Rosa Chacel soy una de las columnas de “su amistad histórica”. Me alegra la salida de esos libros de “Memorias de Cónicas” y creo que de poemas. Ha sabido esperar. ¿Cómo va la causa "Azaña"? Qué bien que se diera una lección a los salteadores de escritos y de historia. Nadal me ha dicho que ya en Londres ha comenzado el robo de escritos y de cartas, que se han dado cuenta de que no sólo los cuadros valen. Y en Ginebra a alguien le han sido sustraídas dos cartas de García Lorca. Pienso que algún “próximo” andará en ello. Experiencia la tienes y de Ginebra. La guerra sigue de otra manera.

            Un abrazo con cariño de María.


Notas

[1] De puño y letra de la autora, en el margen superior de la carta.

[2] Se refiere a la Guía espiritual de Miguel de Molinos.

 

© José Luis Gómez-Martínez
Nota: Esta versión electrónica se provee únicamente con fines educativos. Cualquier reproducción destinada a otros fines, deberá obtener los permisos que en cada caso correspondan.

 

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